Juan Pablo Escobar busca desmontar el mito que rodea la figura de uno de los mayores narcotraficantes del siglo XX

Juan Pablo Escobar (Medellín, 48 años) quizás tenga una de las herencias más difíciles de gestionar. El legado de su padre, Pablo Escobar, marcado por la violencia y por la asustadora cifra de 5.500 muertos durante el auge del cartel de Medellín, entre 1989 y 1993. Lo acompaña en su nombre y apellido, en las películas, en las series y en los libros. En su cruzada por confrontar su pasado y contar su versión de la historia, ahora recurre al formato del cómic.

una-educacion-criminal" target="_blank" rel="" title="https://www.normaeditorial.com/ficha/comic-europeo/escobar-una-educacion-criminal" data-link-track-dtm="">Escobar, una educación criminal, de la editora catalana Norma, aborda su infancia en un ambiente de miedo y clandestinidad. “Me dedico a desactivar el mito de quienes ven a mi padre como una persona exitosa, sobre todo la juventud”, ha explicado este miércoles, durante la presentación del libro acompañado de Pablo Martín Farina y Alberto Madrigal, responsables por el guion y el dibujo.

Arquitecto, diseñador industrial y pacifista, según él, Escobar, eligió el formato de cómic como una forma diferente de narrar su pasado y una manera de acercarse a la juventud. “Por más que sea escritor, nunca había hablado tanto sobre mí. Tuve que aprender a escribir un cómic, no sabía que cada escena tenía su propio guion”, ha contado el autor, que también ha formado algunas de sus obras bajo el pseudónimo de Juan Sebastián Marroquín. La idea, ha explicado, surgió durante la pandemia, en un momento de reflexión personal sobre cómo relatar su historia “con el máximo respeto posible” hacia las víctimas y “sin hacer apología” al universo de las drogas y de la violencia. “Yo conciencio, Netflix glorifica”, ha criticado.