El Gobierno busca acelerar la perforación de pozos en las comunidades más golpeadas por la sequía. (FOTO: Infobae)La severa sequía que golpea a Honduras obligó al Gobierno a acelerar la perforación de pozos y búsqueda de nuevas fuentes de agua, pero la respuesta enfrenta un obstáculo que no puede resolverse únicamente enviando más maquinaria: no todos los sitios donde se perfora tienen suficiente agua disponible.El ministro de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales, Reinaldo Sánchez, informó que Pronaders dispone de cuatro máquinas perforadoras y que la instrucción gubernamental es triplicar la velocidad de trabajo, incluso mediante la contratación de empresas privadas si resulta necesario.La medida llega después de que el Gobierno declarara 75 municipios en Alerta Roja por sequía, 71 en Amarilla y 88 en Verde. En total, 234 de los 298 municipios hondureños permanecen bajo algún nivel de alerta. La emergencia contempla acciones durante 120 días para atender a más de 134.000 familias.PUBLICIDADSánchez reconoció que una proporción importante de los estudios realizados hasta ahora no arroja resultados favorables.Antes de abrir un pozo se requieren análisis técnicos para identificar las zonas donde existe agua subterránea y determinar si su disponibilidad hace viable la extracción.“Encontramos un alto nivel de estudios que no dan positivo”, señaló el funcionario, quien advirtió que perforar sin respetar esos análisis podría significar desperdiciar tiempo, recursos y maquinaria.El problema resulta especialmente relevante durante una emergencia: una perforadora utilizada en un punto sin potencial hídrico deja de estar disponible para otra comunidad donde sí podría encontrarse agua.PUBLICIDADPronaders dispone de cuatro máquinas perforadoras y las autoridades buscan triplicar su capacidad de trabajo. (FOTO: Pronaders)Los pozos representan una de las herramientas más utilizadas cuando disminuyen ríos, quebradas, reservorios y otras fuentes superficiales.El Banco Mundial considera las aguas subterráneas una especie de “seguro” frente a las sequías porque pueden mantener el abastecimiento cuando las lluvias fallan. Sin embargo, advierte que su uso necesita planificación para evitar agotamiento, contaminación y sobreexplotación de los acuíferos.La cantidad disponible depende, entre otros factores, de la lluvia que logra infiltrarse y recargar las reservas bajo tierra.Las aguas subterráneas pueden ayudar durante una sequía, pero requieren manejo adecuado para evitar su sobreexplotación. (FOTO: El Heraldo)Eso significa que una sequía prolongada también puede terminar afectando los pozos, especialmente cuando la extracción supera la velocidad con la que los acuíferos recuperan el agua.PUBLICIDADEn Honduras, documentos del Banco Mundial ya han advertido sobre limitaciones en la información disponible sobre aguas subterráneas y el riesgo de sobre explotación asociado a perforaciones sin suficiente control.La sequía comenzó golpeando con mayor intensidad al denominado Corredor Seco, pero las alertas actuales abarcan municipios de Choluteca, Valle, Francisco Morazán, El Paraíso, Comayagua, La Paz y departamentos del occidente, entre otras regiones.Cenaos ha reportado déficits acumulados de lluvia de entre 100 y 200 milímetros, mientras las previsiones apuntan a precipitaciones por debajo de lo habitual durante parte de septiembre y octubre.Un estudio técnico previo permite determinar qué zonas presentan mejores condiciones para perforar un pozo. (FOTO: El Heraldo)El plan gubernamental también incluye reservorios y cosechas de agua. Finanzas anunció entrega de maquinaria en 25 municipios priorizados para este tipo de obras y adelantó transferencias a las municipalidades declaradas en Alerta Roja.PUBLICIDADLa Secretaría de Agricultura, por su parte, trabaja en reservorios con geomembrana y medidas destinadas a proteger la producción agropecuaria.Sánchez explicó que la respuesta debe cumplir dos objetivos simultáneos: atender la emergencia actual y preparar al país para la siembra de postrera.La perforación acelerada de pozos puede ofrecer agua a comunidades que hoy la necesitan con urgencia, pero el desafío será evitar que la solución se limite a extraer cada vez más agua del subsuelo.En una sequía que podría prolongarse, el problema ya no consiste únicamente en encontrar agua, sino en garantizar que las fuentes descubiertas puedan sostenerse cuando vuelva a faltar la lluvia.PUBLICIDAD