El ministro Moisés Molina advierte que varias siembras podrían perderse por completo y requerir ayuda alimentariaLa prolongada ausencia de lluvias continúa golpeando al sector agrícola hondureño y obligó al Gobierno a fortalecer las medidas para reducir el impacto de la sequía sobre la producción nacional de alimentos.El ministro de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), Moisés Molina, informó que la institución ejecuta inversiones destinadas principalmente a la rehabilitación de sistemas de riego, considerados una de las principales herramientas para enfrentar los efectos del déficit hídrico.En declaraciones brindadas a Infobae, el funcionario explicó que la estrategia gubernamental busca atender tanto las pérdidas inmediatas como fortalecer la capacidad productiva del campo ante un fenómeno climático que amenaza con extenderse durante buena parte del ciclo agrícola.PUBLICIDADMolina reconoció que una cantidad importante de productores decidió sembrar pese a las advertencias emitidas por las autoridades sobre las condiciones climáticas previstas para varias regiones del país.“Hay una gran parte de esas siembras que ya se perdieron, probablemente se pierde el 100 %, y habrá que acudir con ayuda para ellos con alimentos”, expresó el titular de la SAG.El funcionario recordó que previamente la institución había recomendado evitar las siembras en municipios donde los pronósticos indicaban una alta probabilidad de escasas precipitaciones, con el propósito de reducir pérdidas económicas entre los agricultores. Sin embargo, muchos productores optaron por mantener sus ciclos de cultivo, una decisión que hoy comienza a reflejarse en campos afectados por la falta de agua.PUBLICIDADComo parte de la respuesta, la Secretaría de Agricultura y Ganadería impulsa un programa orientado a mejorar la disponibilidad de agua para el sector productivo.La SAG busca asegurar una distribución más eficiente del agua con la rehabilitación de la infraestructura de riego.Entre las acciones anunciadas figura la rehabilitación de sistemas de riego en diferentes zonas del país, además de un proyecto de perforación de pozos que será desarrollado con apoyo de la cooperación japonesa.A ello se suma la negociación de un financiamiento internacional por 30 millones de dólares (804 millones de lempiras) destinado a ampliar la infraestructura hídrica y fortalecer la capacidad de respuesta del sector agrícola frente a futuras temporadas secas.Según Molina, estas inversiones buscan ofrecer soluciones permanentes que permitan reducir la vulnerabilidad de los productores ante la variabilidad climática.El ministro aseguró además que los programas de apoyo llegarán a los agricultores sin distinción política y que los recursos serán dirigidos a quienes realmente resultaron afectados por la emergencia.PUBLICIDADLas declaraciones del titular de la SAG se producen en un contexto en el que distintos sectores han advertido que la sequía ya comienza a reducir las áreas de siembra y compromete la producción de granos básicos para este año.Diversos reportes señalan que departamentos como Olancho y El Paraíso registran pérdidas en cultivos de frijol y una disminución considerable en las tierras sembradas debido a la irregularidad de las lluvias.La propia SAG ha reconocido en semanas anteriores que los pronósticos climáticos continúan siendo desfavorables por el ingreso de la canícula, por lo que mantiene un monitoreo constante y asistencia técnica para orientar a los productores sobre dónde, cuándo y qué sembrar.PUBLICIDADEl presidente de la Asociación de Productores de Granos (Prograno), Dulio Medina, manifestó recientemente que las respuestas implementadas hasta ahora ayudan a enfrentar la emergencia, pero no resuelven la vulnerabilidad histórica del agro frente a las sequías recurrentes.El dirigente sostuvo que Honduras necesita ampliar la infraestructura de riego, fortalecer la captación de agua y desarrollar políticas permanentes que permitan reducir las pérdidas cada vez que se presentan fenómenos climáticos extremos.Las pérdidas agrícolas no solamente representan un golpe para los productores. También generan preocupación por el abastecimiento de alimentos y la estabilidad de los precios durante los próximos meses.PUBLICIDADLa SAG impulsa la rehabilitación de sistemas de riego y un proyecto de perforación de pozos con apoyo de la cooperación japonesa para mejorar la disponibilidad de agua.Cada reducción en la producción nacional incrementa la presión sobre el mercado interno y obliga, en algunos casos, a depender de mayores importaciones para cubrir la demanda de productos básicos.Ante este panorama, las autoridades mantienen programas de incentivos agrícolas, asistencia humanitaria y apoyo técnico dirigidos principalmente a las zonas más afectadas por la sequía, mientras continúan evaluando el comportamiento de las lluvias durante la segunda parte del año.Aunque las inversiones anunciadas buscan reducir el impacto inmediato de la emergencia, el comportamiento del clima seguirá siendo un factor determinante para el desempeño del sector agrícola.