El fenómeno de El Niño amenaza con provocar sequías y pérdidas en cultivos de maíz y frijol (Foto: Archivo)La Secretaría de Agricultura y Ganadería de Honduras (SAG) activó un plan de asistencia para familias afectadas por la baja precipitación y la sequía, con 62 millones de lempiras destinados a la compra y distribución de alimentos en 75 municipios bajo alerta amarilla.El director de Seguridad Alimentaria, José Pacheco, explicó que el primer contingente de ayuda comenzó a movilizarse esta semana hacia los municipios con mayores niveles de afectación para asistir a los hogares con más dificultades para garantizar su alimentación.“Estamos auxiliando a las familias que mayormente han sido afectadas en estos 75 municipios. Esta semana se activó el primer contingente de apoyo”, informó el funcionario.PUBLICIDADLa intervención estatal se concentra en los municipios declarados en alerta amarilla, donde las autoridades identificaron una reducción en las precipitaciones y un mayor riesgo de impacto sobre las actividades agrícolas y las condiciones económicas de las familias.De acuerdo con la SAG, los municipios permanecen bajo alerta amarilla por los bajos niveles de lluvia, mientras que otros 43 están en alerta verde por la misma causa. En conjunto, son 118 localidades monitoreadas por las condiciones climáticas.El monitoreo por baja precipitación se extiende a 118 localidades con 75 municipios en alerta amarilla y 43 en verde.“Los 75 municipios en alerta amarilla son los que hemos venido monitoreando por baja precipitación. También se ha incrementado el número de municipios en alerta verde, que son alrededor de 43, igualmente por baja precipitación”, detalló Pacheco.PUBLICIDADLa situación se centra en comunidades rurales donde pequeños productores dependen de los ciclos agrícolas para obtener alimentos e ingresos. La disminución de las lluvias puede afectar cultivos básicos como maíz y frijol, productos centrales en la dieta de miles de hogares hondureños.Además de la entrega de asistencia alimentaria, las autoridades mantienen un proceso de vigilancia para determinar la evolución de las condiciones climáticas y establecer qué comunidades requieren mayor atención.El monitoreo incluye la identificación de familias con mayores niveles de vulnerabilidad, en especial las ubicadas en zonas donde la producción agrícola ha sido limitada por la falta de agua o donde los cultivos podrían presentar pérdidas por el retraso o la irregularidad de las lluvias.PUBLICIDADPacheco explicó que el seguimiento también se desarrolla en municipios donde las condiciones climáticas mostraron una leve mejoría, con el propósito de evaluar el comportamiento de los cultivos y determinar si existen daños que requieran acciones adicionales.Las autoridades agrícolas señalan que el comportamiento de las precipitaciones será determinante durante las próximas semanas, ya que de ello dependerá la evolución de la producción y la disponibilidad de alimentos en varias regiones del país.En la imagen de archivo, un campesino muestra una mazorca perdida por los efectos del fenómeno de El Niño en Las Delicias (Honduras). EFE/Gustavo Amador