El bajo nivel de los embalses encarece la potabilización en Tegucigalpa y Comayagüela.La escasez de agua potable vuelve a preocupar a los habitantes del Distrito Central. El director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgo de la Alcaldía Municipal del Distrito Central, Julio Quiñónez, advirtió que, si las lluvias no aumentan antes de fines de agosto, los embalses podrían caer a entre 15% y 20% de su capacidad útil.Las condiciones climáticas de los últimos meses han impedido la recuperación de las principales fuentes de abastecimiento de la ciudad, explicó el funcionario. Si las precipitaciones no aumentan antes de que termine agosto, los niveles de las represas descenderán hasta un punto que dificultará la extracción y el tratamiento del agua para consumo humano.PUBLICIDADLa disminución del volumen almacenado no solo representa un problema por la menor disponibilidad del recurso.Quiñónez explicó que, cuando los niveles de las represas bajan de forma considerable, aumenta la concentración de sedimentos, lodo y otros materiales en el agua.Esta situación obliga a utilizar más productos químicos durante el proceso de potabilización, eleva los costos operativos y dificulta la producción de agua apta para el consumo. La Alcaldía del Distrito Central reforzó el suministro con camiones cisterna, pero esa medida temporal no cubre toda la demanda de agua.La crisis ya tiene efectos visibles en numerosos barrios y colonias de Tegucigalpa y Comayagüela. Las zonas ubicadas en sectores altos continúan entre las más afectadas por la disminución en la disponibilidad del recurso.PUBLICIDADDe acuerdo con la AMDC, en algunas comunidades el servicio de agua potable únicamente llega cada 15 o 20 días, lo que obliga a miles de familias a almacenar agua para cubrir sus necesidades básicas.Ante esta situación, las autoridades municipales han incrementado el suministro mediante camiones cisterna, en especial en las colonias con mayores dificultades de acceso al servicio.Esa modalidad representa una solución temporal que no cubre por completo la demanda existente.Las autoridades atribuyen el deterioro de las reservas al comportamiento irregular de las lluvias durante este año. Quiñónez recordó que mayo registró 24 días consecutivos sin precipitaciones, mientras que junio y julio tampoco aportaron el volumen de agua esperado para recuperar los embalses.PUBLICIDADLas lluvias acumuladas permanecen por debajo de los promedios históricos, una situación que limita la recarga de las principales fuentes de abastecimiento de la ciudad.Actualmente, el embalse Los Laureles conserva aproximadamente el 40% de su capacidad, mientras las demás reservas continúan mostrando una tendencia descendente.Otro de los factores que preocupa a las autoridades es la evolución de las condiciones climáticas durante las próximas semanas. Los pronósticos disponibles indican que la canícula podría prolongarse hasta los primeros días de septiembre, con una reducción adicional en la frecuencia e intensidad de las lluvias.La persistencia de temperaturas elevadas favorece una mayor evaporación del agua almacenada en las represas y aumenta el consumo doméstico, lo que genera una presión adicional sobre el sistema de distribución.PUBLICIDADFrente a este panorama, la Alcaldía del Distrito Central llamó a la ciudadanía a utilizar el agua de manera responsable. Julio Quiñónez advirtió que la escasez no solo representa un problema vinculado al suministro, sino también un riesgo para la salud pública.Cuando las familias deben almacenar agua durante varios días, aumentan las posibilidades de contaminación del recurso si no utilizan recipientes adecuados o no aplican medidas de higiene apropiadas.El almacenamiento prolongado también puede favorecer la proliferación de mosquitos transmisores de enfermedades como dengue, zika y chikungunya cuando los depósitos permanecen destapados.Por ello, las autoridades insistieron en evitar el desperdicio y administrar cuidadosamente cada litro disponible.Como parte de la respuesta a la emergencia, la Alcaldía desarrolla varios proyectos destinados a incrementar la disponibilidad de agua en la capital.La crisis de agua potable en Tegucigalpa y Comayagüela hace que algunos barrios reciban el servicio cada 15 o 20 días, según la AMDC.Entre las acciones anunciadas figura la perforación de un nuevo pozo en los terrenos de la antigua Penitenciaría Nacional.Además, equipos técnicos evalúan otros seis puntos donde podrían construirse nuevos pozos para fortalecer el suministro en diferentes sectores de la ciudad.La municipalidad también trabaja en la rehabilitación de más de 40 pozos existentes, muchos de los cuales permanecían fuera de operación o con capacidad limitada.PUBLICIDADEn paralelo, impulsa proyectos de captación de agua de lluvia, instalación de filtros comunitarios y sistemas de almacenamiento dirigidos a barrios con mayores problemas de abastecimiento.Organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas han advertido que el cambio climático está modificando los patrones de precipitación y aumentando la frecuencia de sequías prolongadas, lo que obliga a los países a invertir en nuevas fuentes de abastecimiento, mejorar la gestión del recurso hídrico y promover un consumo más eficiente.
Honduras: Tegucigalpa enfrenta una creciente crisis de agua y autoridades advierten que las reservas podrían caer a niveles críticos
La AMDC informó que las zonas altas figuran entre las más afectadas y que miles de familias deben guardar el recurso para cubrir necesidades básicas, mientras los camiones cisterna apoyan sin cubrir toda la demanda.








