La defensa de Fernando Ayala pidió este viernes su absolución en el juicio federal por las “facturas truchas” y concentró buena parte de su alegato en discutir una de las hipótesis centrales de la acusación: que el imputado haya obtenido un beneficio económico a partir de la presunta organización investigada.
El abogado Pablo Vianello sostuvo ante el Tribunal que Ayala no sólo no habría ganado dinero mediante la maniobra atribuida por la Fiscalía, la UIF y ARCA, sino que terminó acumulando deudas fiscales. “¿Cuál sería el beneficio de participar de una asociación ilícita para perder plata?”, planteó como síntesis de su postura.
La estrategia defensiva apuntó así a desmontar la idea de que Ayala fue una de las figuras principales de una estructura dedicada a utilizar facturación apócrifa y posteriormente incorporar fondos al circuito formal. Sin embargo, ese argumento deberá ser evaluado junto con la prueba presentada durante el juicio por los acusadores, que describieron una evolución patrimonial que consideraron incompatible con los ingresos declarados.
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El patrimonio de Ayala, uno de los puntos de disputa






