Patricia García Gómez, una empresaria zamorana que cuenta con un alojamiento rural en la localidad de Villarrín de Campos, ha recorrido más de 200 kilómetros a pie durante ocho días para llamar la atención por una deuda bancaria que le dejará sin negocio. La mujer, que partió únicamente con una pequeña mochila, su móvil, un chaleco reflectante y cinco euros en el bolsillo, ha declarado que en el recorrido ha encontrado "mucha solidaridad".Según su propio testimonio, el dinero que llevaba no lo ha gastado hasta este jueves para comprarse un bocadillo. La empresaria ha sido recibida por amigos, personas que se han solidarizado con ella y miembros de la cofradía de Jesús de Medinaceli. Finalmente, Patricia ha llegado este viernes a Madrid.En el trayecto ha dormido dos días a la intemperie, otros dos en albergues de peregrinos y tres en casas de amigos, según ha explicado a su llegada a la capital. El viaje, que ha realizado en sentido inverso por el Camino de Santiago madrileño, entre Alcazarén (Valladolid) y la basílica de Jesús de Medinaceli de Madrid, le ha servido para dar a conocer su situación. La idea era conseguir patrocinios que hicieran una aportación económica por cada kilómetro recorrido para lograr una nueva sede para su fundación. La mujer ha afirmado que ha cumplido su objetivo de que la Fundación Patricia García tenga una sede cuando, a principios de septiembre, se produzca el desahucio de las instalaciones de Villarrín de Campos (Zamora) a consecuencia de la deuda bancaria que contrajo. Esta se ubicará también en la comarca de Tierra de Campos y a través de la fundación desarrollará un proyecto turístico relacionado con el Camino de Santiago madrileño, según ha desvelado.La empresaria ha lamentado que la entidad bancaria con la que tiene la deuda le vaya a quitar su negocio pese a que "tiene tanto y se queda con tan poco". Patricia García, que fundó la Asociación Nacional de Coliving y Coworking, ha lamentado que con el cierre de su establecimiento se ponga fin a un negocio que ha dado visibilidad a la comarca y que ha ayudado a la economía local del medio rural.La zamorana ha reconocido la deuda existente con la entidad bancaria pero lamenta los intereses y que, como única solución, le hayan propuesto cancelar la deuda por 75.000 euros, pero sin ofrecerle ningún tipo de financiación para abonar el dinero. De su viaje con una mochila y cinco euros Patricia se queda con la experiencia vivida, los cimientos que ha sentado para su nuevo proyecto a través de la Fundación Patricia García y un libro con su experiencia que tiene intención de escribir.