Redactar un testamento exige cumplir estrictamente las normas del Código Civil para evitar futuros conflictos entre los herederos. Uno de los problemas más habituales aparece cuando un familiar con derecho a la legítima queda fuera del documento, ya sea por decisión del testador o por un error al desconocer su existencia. Esta omisión se conoce jurídicamente como preterición y afecta principalmente a los llamados herederos forzosos, entre los que se encuentran los hijos, los padres y el cónyuge, según las circunstancias familiares. La abogada Blanca Palmero recuerda que la ley diferencia entre preterición intencional y preterición no intencional, una distinción clave para determinar qué ocurre con la herencia. Qué ocurre cuando varios herederos quedan fuera por error Cuando la exclusión se produce de manera involuntaria, las consecuencias dependen del número de familiares afectados. Palmero advierte de que, si se olvida incluir a varios herederos, se anulan las disposiciones de contenido patrimonial del testamento. En ese supuesto, el reparto previsto pierde eficacia y se aplican las reglas de la sucesión intestada. Esto significa que la herencia se distribuirá conforme al orden establecido por la ley, como sucede cuando una persona fallece sin haber otorgado testamento. Un ejemplo de preterición involuntaria sería el de los hijos nacidos después de la firma del documento y cuya existencia no pudo ser tenida en cuenta por el testador. La exclusión voluntaria no anula todo el testamento En cambio, si el error afecta únicamente a algunos hijos o descendientes, puede anularse el nombramiento del heredero principal, aunque se mantendrán otros legados y disposiciones siempre que no perjudiquen la legítima. Esta parte mínima de la herencia está protegida legalmente y debe respetarse incluso cuando el reparto testamentario beneficie a otras personas. Por último, cuando el testador conoce la existencia del heredero forzoso y decide excluirlo sin una causa legal de desheredación, el testamento sigue siendo válido. En ese caso, el familiar omitido podrá reclamar únicamente la legítima que le corresponde, reduciéndose, si fuera necesario, las cantidades adjudicadas a los demás beneficiarios. Redactar un testamento exige cumplir estrictamente las normas del Código Civil para evitar futuros conflictos entre los herederos. Uno de los problemas más habituales aparece cuando un familiar con derecho a la legítima queda fuera del documento, ya sea por decisión del testador o por un error al desconocer su existencia.