CineAl�rgica a cualquier amago de novedad, la nueva entrega de la saga se arroja a un festival de clich�s, repeticiones, frases hechas y traumas infantilesAmelia Eve en Insidious: Fuera del m�s all�.Actualizado Jueves,

agosto

21:30No siempre est� clara la diferencia entre un susto y un bostezo. En los dos casos se trata de mecanismos de defensa de nuestro organismo. Son acciones aut�nomas y no controladas que nos ponen en posici�n de alerta o nos previenen del despiste, la modorra o el sue�o inminente. La idea es que no nos coma el tigre. Se podr�a alegar que la motivaci�n es distinta en un caso y otro, pero en verdad no tiene mucho sentido hablar de causa o motivo cuando se trata de reacciones inconscientes. Y, sin embargo, es justo admitir que ning�n creador en su sano juicio confecciona una obra para aburrir mortalmente a su audiencia (la verdad es que se nos acaban de ocurrir dos, pero no vamos a hacer sangre) y s� los hay que disfrutan y nos hacen disfrutar d�ndonos sustos. Con lo que, y pese a todo lo anterior, no queda otra que admitir que hay diferencia. La muy rentable saga Insidious, toda ella con sus altos y sus muy bajos, lo sabe perfectamente. Desde su debut en 2010, James Wan tuvo claro que un buen espasmo es la puerta tanto a otros mundos como a la posibilidad misma de reescribir las reglas del g�nero. Por todo ello, sorprende tanto la �ltima entrega, Fuera del m�s all�. Y sorprende por su nula o muy escasa capacidad de sorpresa. Jacob Chase, su director, imagina la posibilidad de refundar la saga desde sus cimientos en la que es su sexta entrega. Cambian ligeramente las reglas, pero se mantiene lo mollar: la tensi�n siempre a un segundo de la crisis migratoria entre las almas en pena del purgatorio y el mundo terrenal desalmado. (Por cierto, �no se parece esto demasiado a los muros de Trump y c�a? No me hagan caso. Quiz� veo pol�tica por todos lados). La nueva aventura sucede poco despu�s de lo ocurrido en La puerta roja (2023), aunque con nuevos protagonistas. En este caso, una madre (Amelia Eve) y una hija (Island Austin), con la inestimable ayuda del esp�ritu errante encarnado por la insustituible y ya casi mito Lin Shaye, son las encargadas de evitar la invasi�n de muertos 'muertientes'. De por medio, por aquello de dar respetabilidad a la cosa, el trauma familiar que nunca debe faltar en un suburbio estadounidense que se precie de serlo.El problema es que en su af�n de presentar algo nuevo, Insidious: Fuera del m�s all� se queda en terreno de nadie. Ni repite la f�rmula de siempre de manera consciente por aquello de convertir su pel�cula en rito, en eucarist�a para entregados; ni ofrece el giro radical que, quiz� y a estas alturas, merecer�a el asunto. Por momentos, la pel�cula se parece demasiado a Backrooms (la escena del sof� que, por cierto, es de lo mejor); a ratos se acerca a las fantas�as carnales del mismo Cronenberg con unas cuantas secuencias de dentistas que siempre, pero siempre, dan mucho repel�s; cuando se despista uno cree estar delante de un cap�tulo perdido de la serie From, y, si ya no hay m�s remedio, se vuelve al original que es la forma m�s efectiva de no equivocarse. La puesta en escena est� siempre tan pendiente del sobresalto que contradice el plan original de dar empaque y sentido a los personajes. Y as� donde deber�a haber susto acaba por haber bostezo, que, aunque respondan al mismo mecanismo inconsciente de protecci�n, no son lo mismo. Lo diga Wan o Antonioni.—Director: Jacob Chase. Int�rpretes: Amelia Eve, Island Austin, Lin Shaye. Duraci�n: 106 minutos. Nacionalidad: Estados Unidos.