Es mucho lo que une a Insidious con Expediente Warren. Empezando por su creador, James Wan, que tras llevar con Saw, a mediados de los 2000, el cine de terror estadounidenses a sus extremos más sangrientos —confluyendo apropiadamente con el Nuevo Extremismo Francés—, readaptó su rol de visionario del género consolidando el jumpscare. Insidious y la primera Expediente Warren, en 2010 y 2013, estaban planteadas como sofisticados trenes de la bruja, donde el virtuosismo con la cámara de Wan y los subidones del sonido favorecían algo así como una institucionalización del sobresalto. Insidious y Expediente Warren compartían además actor protagonista, Patrick Wilson.
Aunque quizá lo más determinante sean las cifras. Tanto a una marca como a otra les ha pasado algo insólito y es que han alcanzado sus mayores taquillazos de forma tardía. Insidious: La puerta roja, con Wilson debutando como director, sentó el récord de la saga en el verano de 2023 con 189 millones de dólares recaudados, mientras que Expediente Warren: El último rito hizo lo propio en 2025 con 499 millones. En este caso se percibía cierta inquietud por finalizar del todo la andadura del matrimonio Warren, súbitamente suprimida al toparse Warner con una suma de tal calibre. Ahora mismo el estudio está desarrollando una precuela, Expediente Warren: Primera comunión.












