Las autoridades francesas han detectado una treintena de referencias de preservativos que no cumplen las reglas, de los que se han vendido en línea más de 40.000 unidades, así como otros 260.000 de dos referencias que se distribuyeron en farmacias y tiendas, que presentan el riesgo de romperse al utilizarlos.PublicidadEn un comunicado conjunto publicado este viernes por la Dirección General de Sanidad (DGS) y la Dirección General de la Competencia, el Consumo y la Detección de Fraudes (DGCCRF), han explicado que las alrededor de 1.000 cajas de preservativos no conformes fueron "en su mayoría comercializadas por vendedores asiáticos" en línea.El problema es que no llevaban el marcado CE que indica que cumplen con los estándares europeos, ni habían sido objeto de una evaluación por un organismo reconocido para hacerlo y, en la mayoría de los casos, no iban con un envoltorio con explicaciones en francés.Por eso, subrayan la DGCCRF y la DGS, "se consideran no conformes, susceptibles de presentar riesgos graves para la salud y la seguridad de los usuarios", y eso significa "infecciones sexualmente transmisibles y embarazos no deseados".Los dos organismos insistieron en que en caso de comprar condones en línea hay que prestar particular atención en que aparezca la identidad del vendedor, que lleven el marcado CE que garantiza las "exigencias esenciales" de seguridad, que haya instrucciones en francés y que se precise la fecha de caducidad.PublicidadPor otro lado, en el marco de los controles que llevan a cabo los servicios antifraude en farmacias y otras tiendas, los análisis llevados a cabo en laboratorios permitieron descubrir que dos referencias que sí tenían el marcado CE, y que representaban unas 260.000 unidades, incumplían los requisitos.En concreto, presentaban un riesgo de estallar y en el caso de una de las dos referencias, tenían perforaciones. Fueron retirados de la venta entre finales de mayo y comienzos de agosto.