La situación en Oriente Próximo no avanza, los precios energéticos no dan tregua, la inflación se aleja del objetivo del Banco Central Europeo (BCE) y los próximos en notar esta coyuntura en su bolsillo serán los hogares con una hipoteca variable. El euríbor, principal indicador para revisarlas, ha superado este viernes el 3% en tasa diaria por primera vez desde hace casi dos años, desde septiembre de 2024. A falta de más de una semana para que termine el mes, la media de agosto se sitúa ya en el 2,939%.Si cerrase el mes en estos niveles, las familias que tengan que utilizar este dato para revisar de forma anual su crédito hipotecario verían cómo la cuota sube más de 133 euros al mes y alrededor de 1.600 euros al año. Son los cálculos para una hipoteca media de 300.000 euros a 25 años con un diferencial de un punto sobre el euríbor. Si estos mismos cálculos se aplicasen para un crédito de 150.000 euros bajo las mismas condiciones, el encarecimiento de la cuota sería de algo más de 66 euros al mes y de 794 euros al año. El euríbor actúa como un termómetro. Sube porque el mercado descuenta que el Banco Central Europeo volverá a subir los tipos de interés para evitar un crisis de inflación que empobrecería a los hogares de la Eurozona, al mermar su poder adquisitivo. Sin embargo, este movimiento no es inocuo, dado que encarece el coste de financiarse en la región. No sólo pagarán más quienes ya tienen una hipoteca a tipo variable, sino también quienes opten a nuevos préstamos, dado que la banca irá elevando los intereses. El BCE sube los tipos con la intención de enfriar el consumo para contener la escalada de precios, si bien su decisión puede afectar igualmente a las decisiones de inversión de las empresas.Noticia en ampliación...