El Euribor, referencia para las hipotecas variables, ha tocado este viernes el 3% en su tasa diaria, algo que no ocurría desde septiembre del 2024, hace casi dos años. Detrás de la tendencia ascendente está el entorno de mayor inflación y subida de tipos que descuenta el mercado por la tensión energética con la guerra en Oriente Medio. La cifra amenaza con una fuerte subida entre los préstamos variables que toque revisar, de hasta 1.000 euros en una hipoteca media reciente. A falta de diez días de cotización, la media mensual, la que sirve para la revisión, se encamina a cerrar en el 2,9%-3%, hasta dos décimas por encima del 2,85% de julio. Los hipotecados que busquen un préstamo fijo también verán incrementarse los costes por el ajuste de la oferta desde las entidades, que buscan proteger sus márgenes. De esta manera, se da un encarecimiento generalizado, lo que el sector apunta que podría repercutir en las transacciones.Joaquim Clarà, profesor colaborador de los estudios de Economía y Empresa de la UOC, explica que “el Euribor se avanza al Banco Central Europeo, a lo que pueda hacer con los tipos de interés”. Con más inflación, la entidad presidida por Christine Lagarde se puede ver presionada a elevar los tipos desde el 2,25% actual antes del cierre del año. Los precios suben el 2,9% interanual en la eurozona, sufriendo una energía y petróleo más caros “y eso encarece todo”, lo que alimenta el ciclo, dice Clarà. El panorama dibuja tipos más altos por más tiempo, advierte, y “el primer efecto es en las hipotecas”.Unos 1.000 euros de impacto para los hipotecados más recientesLa cifra del 3% tendrá un traslado directo para los hipotecados con préstamo variable. Si se toma de referencia una hipoteca de 175.000 euros, la media del mes más reciente publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), a tipo variable, con una referencia de Euribor+0,99% y a 30 años, a quien le toque revisión anual pasará de abonar 748 euros mensuales a 835 euros, unos 87 más al mes o 1.044 al año. El impacto se nota sobre todo en hipotecas más jóvenes, ya que en etapas más avanzadas afecta menos.El Euribor más alto se puede convertir en “la nueva normalidad”, advierte Yogi Thadhani, director general en España del gestor hipotecario Finteca. “En los próximos meses no se prevén grandes cambios en la tasa”, dice. Ricard Garriga, consejero delegado del comparador Trioteca, expone que la mayoría de clientes se decanta hoy por la hipoteca fija, “por lo que hoy el Euribor pinta menos, pero para quien tiene una hipoteca variable es un problema”. Según los datos del INE, seis de cada diez hipotecas se firman a tipo fijo. En esta estadística, las variables incluyen también las mixtas.El impacto también se nota en las fijas por la revisión de las ofertasPara Garriga la mejor opción ahora es la fija. Alguien con una hipoteca fija al 2,5% -la media a la que cierran operaciones en Trioteca- afrontaría una cuota de 691 euros. En comparación a una hipoteca variable con un Euribor al 3%, son 144 euros menos al mes, o unos 1.700 anuales.Pese al ahorro, las fijas también apuntan a salir perjudicadas por el panorama de mayor inflación. Hoy se mueven en el 2% para los mejores perfiles. En su caso, sirve de guía el IRS a 15 años, que se mueve hoy por encima del 3%, detalla Garriga. Desde Finteca explican que, al perder atractivo y demanda las hipotecas variables por la subida del Euribor, las entidades elevan los tipos en las fijas y mixtas, donde se centra ahora la atención del cliente. Es algo que detectan que se produce desde mayo, con revisiones de entre una y tres décimas al alza. “La gente puede pensar que con la subida del Euribor los bancos hacen más negocio, pero los nuevos clientes se sienten menos seguras con ellas”, optando por alternativas fijas o mixtas, que se han ido encareciendo “para proteger sus márgenes”. Para Garriga la oferta de hipotecas fija se acercará al fin del año sobre el 2,7%, dos décimas más que en los niveles que ven hoy. Pendientes del impacto en un mercado tensionadoLa cuestión es si el incremento del Euribor y la revisión de las ofertas al alza impactará sobre las operaciones. El mercado, con poca oferta y precios tensionados, ya ha ido mostrando síntomas de cansancio los últimos meses. “Dificulta a las familias con menos ahorro acceder a una hipoteca”, cree Thadhani, que señala que desde hace unos meses las entidades han ido aplicando criterios más ajustados para conceder préstamos. “Las familias ya van con el presupuesto tensionado, la inflación más elevada complica a las que tienen menos liquidez para afrontar la cuota, y puede hacer bajar la demanda (entre los nuevos)”, estima Clarà.Redactor de la sección de economía de La Vanguardia desde el 2015, centrado en motor, consumo y ahorro. Autor de la newsletter semanal 'Bolsillo', sobre finanzas personales. Graduado en Periodismo por la UAB.
El Euribor llega al 3% tras dos años y acerca una fuerte subida de la cuota de la hipoteca
La inflación alta en la eurozona por el impacto de la energía presiona al BCE








