Tres semanas después de la entrada masiva de inmigrantes en territorio ceutí, el Ministerio de Juventud e Infancia ha anunciado que trabaja en un plan para trasladar y acoger a 500 niñas en la península. La medida consiste en un real decreto-ley que exige "la solidaridad por parte de todas las comunidades autónomas o el acogimiento familiar", ya que la situación en Ceuta es crítica, en especial para los perfiles más vulnerables, como lo son las niñas y jóvenes que han cruzado la frontera. Según las cifras de la ONG Save the Children, entre 4.000 y 7.000 niños llegaron a Ceuta hace unas semanas, de los que aún quedan centenares por localizar y cuyo riesgo aumenta cada día. La organización teme que estos menores se encuentren en situación de calle y sin acceso a los recursos básicos. Catalina Perazzo, directora de Influencia de la ONG, cree que para las niñas y adolescentes el peligro es aún mayor al ser vulnerables ante "la violencia sexual, la explotación o la trata de personas".La vulnerabilidad en la que se encuentran las menores La emergencia en Ceuta no deja a nadie indiferente. Lara Contreras, directora de Influencia, Programas y Alianzas de UNICEF España, explica a 20minutos que, a pesar de que se habla mucho de la violencia sexual, uno de los mayores riesgos asociados con las niñas son las enfermedades que pueden enfrentar ante la falta de salubridad: "Las menores no tienen productos de higiene y aseo personal (toallas higiénicas, tampones, jabón, duchas, etc.), pero tampoco tienen intimidad", señala.Desde UNICEF, no obstante, no niegan que muchas de estas menores sean vulnerables a la explotación sexual. "Había alguna niña en el polideportivo expuesta a prostitución y consumo de drogas", confirma Contreras. Save the Children añade entre los riesgos la violencia psicológica pues "cuando una niña se encuentra sin apoyo familiar, puede verse empujada a aceptar situaciones abusivas a cambio de protección, transporte, comida o un lugar donde permanecer".En este contexto, Lara Contreras relata que a las niñas que están siendo trasladadas a espacios relativamente seguros no se les deja salir: "Salen solo en grupo para evitar que haya cualquier tipo de abuso", y se presta especial atención a las situaciones donde el peligro es doble, como en el caso de menores embarazadas o con enfermedades persistentes. Tenemos estos días que hemos estado allí, algún caso de niñas embarazadas, muy jovencitas.Actualmente, y según relata la experta, hay niñas que se encuentran en mejores condiciones que otras. La nave habilitada para su acogida es nueva, pero aun así, "hace muchísimo calor y cuesta estar". También hay niñas en campamentos ubicados en canchas de fútbol y gestionados por la comunidad de vecinos, pero lo cierto es que la mayoría de menores permanecen "tiradas en colchones, sin carpas".Los posibles riesgos en su país de origen Lara Contreras recuerda que, además, las niñas no han pasado el procedimiento adecuado. Y es que siempre que entra un menor, debe registrarse adecuadamente, se debe realizar una entrevista para identificar vulnerabilidades e incluso, en caso de dudas, determinar su edad con el apoyo de la Fiscalía y la Cruz Roja Española. El Estado tiene que preguntar por su historia y su interés superior, que "debe prevalecer sobre cualquier decisión", afirma. Por su parte, Fernando Sotomayor, director de Cáritas en Ceuta, destaca también para este medio la importancia del "triaje": "Muchas veces, hablamos de menores y parece que estamos refiriéndonos a niños de cuatro o cinco, y no. Hay que diferenciar la edad, algo que no se está haciendo; a lo mejor tienen diecisiete años, pero parecen mayores", menciona el ceutí. Aun así, cabe recordar que hay niños en Ceuta que huyen de conflictos y necesitan protección internacional.Unicef recalca que no debe hablarse de perfiles en cuanto a menores no acompañados, pero la línea común detrás de la travesía es "una serie de vulneraciones de derechos en origen de todo tipo". Muchos están relacionados con la violencia intrafamiliar, típicamente de género o de infancia. Un antiguo miembro de la Plataforma para la Cooperación Internacional sobre Migrantes Indocumentados (PICUM) señala, entre las motivaciones para llegar a España, desde situaciones cotidianas hasta "huir de la mutilación genital femenina, del reclutamiento forzoso, de matrimonios infantiles o las consecuencias del cambio climático".La mayoría se justifica en la falta de oportunidades y la falta también de empleo.Un retorno no tan sencilloEn España existe desde 2007 un acuerdo con Marruecos sobre el retorno concertado de menores no acompañados. Sin embargo, ese acuerdo debe aplicarse respetando la legislación española y los derechos del menor. Es decir, para decidir el retorno conforme a la ley hay que estudiar cada caso individualmente, comprobar las circunstancias familiares y de protección del menor y contar con los informes correspondientes de los servicios de protección, tal y como recuerda Lara Contreras. Esto es especialmente importante porque en 2021 España intentó devolver a Marruecos a decenas de menores desde Ceuta de forma prácticamente colectiva. El Tribunal Supremo determinó en 2024 que aquellas devoluciones fueron ilegales porque no se había seguido el procedimiento individual exigido por la Ley de Extranjería. Además, señaló que el acuerdo con Marruecos no permite saltarse esas garantías.Las normas europeas establecen que el interés superior del menor debe ser una consideración prioritaria. Pero, aun así, la Comisión Europea ha defendido este martes que todos los migrantes que permanecen ilegalmente en Ceuta deben ser retornados a Marruecos, incluidos los menores extranjeros no acompañados que cruzaron a la ciudad autónoma.