Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.Cuadro de la épica batalla de Miraflores se puede ver en el Santuario Patriótico Reducto N°2, Miraflores. Hay una manera cómoda de contar la Guerra del Pacífico —dos países que se disputan un desierto— y hay otra que obliga a mirar hacia Londres. Cuando Manuel Pardo expropió las salitreras de Tarapacá en 1875, el Perú intentó hacer con el nitrato lo que ningún Estado periférico tenía permitido entonces: administrarlo. El castigo fue inmediato y no vino en forma de ultimátum, sino de silencio financiero: el empréstito de siete millones de libras que Lima necesitaba para pagar a los propietarios expropiados, garantizado con el salitre mismo, no encontró comprador en ninguna plaza europea. Conforme a los criterios deTipo de trabajo: OpiniónBasada en la interpretación y juicio de hechos y datos hechos por el autor.