El legado romano en España ha dejado una huella indeleble en el grueso de sus contornos que se mantiene a día de hoy. Y uno de los mayores legados que dejó la Antigua Roma en nuestro país fueron los teatros romanos. No solo eran fuentes de entretenimiento, también eran vehículos por los que el Imperio distribuía su propaganda y su moralidad, una poderosa herramienta de romanización de los territorios ocupados.

De esa estrategia nos quedan su historia y sus edificios, muchos de ellos muy bien conservados, pese al paso de los milenios. El más célebre de todos ellos es el de Mérida, gracias a su preservación, que permite que sea funcional hasta día de hoy. Pero debes saber que en nuestro país existe una de las redes de teatros romanos más espectaculares del mundo, siendo posible encontrar un ejemplo de esta arquitectura civil en diferentes puntos cardinales.

Teatro de Carthago Nova (Cartagena)

Este teatro fue construido bajo el mandato del emperador Augusto en honor a sus nietos, Cayo y Lucio César, entre los años 5 y 1 a.C. Décadas antes, en el 44 a.C., Carthago recibió el título de colonia, situándola como una de las ciudades más importantes del Imperio Romano. El teatro contaba con una capacidad para 7.000 espectadores y tuvo una vida relativamente corta, permaneciendo en funcionamiento solo hasta el siglo III.