El Gobierno de Chile paralizó y suspendió la concesión de proyectos clave en infraestructura y corredores viales, una decisión que ha generado incertidumbre en el sector privado y que pone en riesgo la confianza de los inversionistas internacionales.De acuerdo con analistas, la medida impulsada por la administración chilena compromete directamente más de 8 mil millones de dólares en obras ya adjudicadas, amenazando con desacelerar el desarrollo logístico del país y la llegada de capitales extranjeros.
El Gobierno de Chile paralizó y suspendió la concesión de proyectos clave. Foto: Pixabay
El Instituto Coordenadas de Gobernanza y Economía Aplicada, de origen español, detalló que el Ministerio de Obras Públicas suspendió la adjudicación de los corredores de transporte público de las Rutas 150 y 160, así como la Autopista Concepción-Talcahuano.Estos proyectos superan los 400 millones de dólares y ya contaban con aprobación técnica. La causa argumentada por las autoridades es de índole presupuestaria, enmarcada en un plan de recorte del 3 por ciento aplicado a todos los ministerios durante 2026.“El problema no son los 400 millones suspendidos, sino el precedente. Existe un stock superior a veinte iniciativas por más de 10 mil millones de dólares ya adjudicadas que no han iniciado obras”, advirtió la institución en su análisis.“Además, es importante precisar que aún hay una cartera por licitar para el periodo 2026-2027 compuesta por 22 procesos equivalentes a 8 mil 16 millones de dólares”, añadió el centro de investigación.Asimismo, la firma española señaló que la decisión contrasta con el discurso oficial del gobierno del presidente José Antonio Kast, el cual ha declarado buscar la atracción de capitales internacionales.“La decisión presenta una contradicción fiscal de fondo: la concesión existe para movilizar capital privado y liberar presupuesto público. Sustituirla por obra financiada directamente por el Estado no reduce la presión sobre el erario, la aumenta”, puntualizó el informe.¿Por qué suspendieron las concesiones?Las autoridades chilenas detuvieron los procesos de licitación y adjudicación argumentando escasez fiscal y restricciones presupuestarias, como parte de los reajustes de la administración entrante.El gobierno sostuvo que los compromisos financieros actuales no pueden ser absorbidos de inmediato, por lo que la medida busca reevaluar proyectos de alto costo en un escenario de restricción del gasto público.Bajo este criterio, se priorizó la revisión de obras de mayor envergadura, especialmente aquellas que contaron con un único licitante, para analizar esquemas alternativos de ejecución.Años de estabilidad en concesionesGloria Hutt, presidenta de la Asociación de Concesionarios de Obras de Infraestructura Pública (Copsa), indicó que durante años, el sistema concesionario chileno gozaba de reglas claras y estabilidad.







