El Gobierno de Jos� Antonio Kast argumenta "razones presupuestarias" para cancelar los contratos de la empresa espa�ola en la Ruta 160 y 150, en la Gran Concepci�n chilena.El Gobierno del conservador Jos� Antonio Kast ha encendido las alarmas entre los grandes grupos de infraestructuras del pa�s despu�s de que las autoridades chilenas hayan suspendido por sorpresa dos contratos de construcci�n de carreteras y posterior explotaci�n a la espa�ola Azvi, una decisi�n inesperada que pone en alerta a la comunidad inversora internacional, especialmente a los grupos espa�oles presentes en el pa�s. Adem�s, de Azvi, el mercado chileno de infraestructuras est� dominado por multinacionales como Sacyr, OHLA y Sanjos�. En la parte de operaci�n de infraestructuras sobresalen Abertis y, en menor medida, Globalvia.El principal y m�s reciente damnificado del giro en la pol�tica de inversi�n p�blica chilena ha sido el grupo Azvi. Hace una semana, el Ministerio de Obras P�blicas envi� una carta a los directivos de la empresa espa�ola en la que le comunicaban que suspend�an la adjudicaci�n provisional de los contratos del Corredor de Transporte P�blico Ruta 160 y del Corredor de Transporte P�blico Ruta 150 m�s la autopista Concepci�n-Talcahuano.Ambos proyectos constructivos, con un plazo de explotaci�n de 20 a�os, llevaban aparejadas inversiones por m�s de 400 millones de euros que se financiaban a trav�s de un pago por disponibilidad. Azvi present� en diciembre del a�o pasado una oferta en solitario por los dos corredores, que le fueron adjudicados a comienzos de este a�o.Falta de recursosCuando en el mes de julio estaba prevista la adjudicaci�n definitiva, el Gobierno de Kast cambi� por sorpresa de opini�n y decret� la cancelaci�n de los contratos alegando, seg�n el Ministerio de Hacienda, falta de recursos presupuestarios. "El pa�s enfrenta actualmente una situaci�n fiscal ajustada, tanto en el corto como en el mediano plazo. En este contexto, la continuidad de los proyectos, que implican compromisos fiscales por varios a�os (tanto por concepto de subsidios a la construcci�n como a la operaci�n), genera presiones adicionales sobre el gasto de mediano plazo que, en las condiciones actuales, no es posible absorber. En raz�n de lo anterior, comunico que no se continuar� con la tramitaci�n de los decretos antes se�alados", se�ala el ministro de Hacienda chileno, Jorge Antonio Quiroz, en una carta dirigida al Ministerio de Obras P�blicas (MOP) a la que ha tenido acceso EXPANSI�N.Seg�n fuentes financieras consultadas, la decisi�n de Chile abre una grieta en el sistema concesional, el m�s maduro y estable de Latinoam�rica. "En un momento en el que Per� y Colombia, con la llegada de Gobiernos de corte liberal que se van a apoyar en la iniciativa privada para el desarrollo de infraestructuras, Chile opta por asustar a los inversores con decisiones incongruentes que a�aden inseguridad jur�dica. Las concesiones son una herramienta sensiblemente m�s eficaz que la obra directamente financiada con presupuestos".Solo dos d�as despu�s de que Chile anunciase la suspensi�n de los contratos a Azvi, se traslad� a las autoridades locales que los proyectos se iban a ejecutar a trav�s del sistema tradicional mediante presupuesto p�blico, una opci�n inviable, al menos, durante la actual legislatura. "De optar por un Contrato de Obra P�blica, el retraso acumulado realista en la finalizaci�n y puesta en marcha de las obras es de cuatro a�os (finales de 2035) frente a finales de 2031 comprometido en la oferta de Azvi", se�ala el �ltimo informe encargado por la constructora espa�ola. Adem�s, "el Estado pierde la transferencia de riesgos al sector privado. El MOP deber� asumir de forma directa sobrecostes en expedientes de expropiaciones, dise�o de desv�os de servicios p�blicos, interferencias de servicios y reclamaciones por restos arqueol�gicos o gesti�n social", argumenta la compa��a que cuenta con el apoyo de Copsa, la patronal que representa a los grandes grupos de infraestructuras en Chile.Chile, anta�o punto de encuentro de los grandes promotores privados de infraestructuras al apostar por modelos de colaboraci�n p�blico-privada para la construcci�n de carreteras, aeropuertos y hospitales, entre otros activos, est� perdiendo ese atractivo. Las licitaciones atraen poco inter�s, con proyectos que, incluso, quedan desiertos. "Los grandes grupos como Vinci, ACS, Ferrovial y Acciona han dejado a un lado Chileen busca de grandes operaciones en EEUU, Canad� y Australia. OHLA est� teniendo muchas dificultades en el pa�s y solamente firmas como Sacyr, Azvi y Sanjos� mantienen una apuesta firme por Chile", indican fuentes empresariales que ven en las cancelaciones una se�al negativa al mercado.Nula competenciaEl �ltimo gran contrato liderado por empresas espa�olas lo protagoniz� Sacyr tras firmar en junio pasado la concesi�n vial Ruta Pie de Monte, un corredor de 20 kil�metros entre San Pedro de la Paz y Coronel, tambi�n en la regi�n de Biob�o. Sacyr gan� tras presentar oferta en solitario.Algo m�s disputado fue el concurso para construir y operar la primera planta desaladora para consumo humano en la regi�n de Coquimbo.Sacyr se impuso en 2025 a un consorcio de Azvi y Cox en el proyecto de desalaci�n, primero bajo el modelo concesionado en el pa�s, que prev� una inversi�n cercana a 300 millones de euros y beneficiar� a m�s de 540.000 personas. "No hay empresas para abordar proyectos de este calibre, ya que las grandes corporaciones solo optan por contratos de varios miles de millones de euros y los locales (Vial, Echevarria y Besalco) trabajan m�s para el sector privado y la industria minera", a�aden las empresas que consideran err�tico el comportamiento del Gobierno cuando una delegaci�n acaba de estar de visita en Espa�a promoviendo un plan privado de c�rceles valorado en unos 4.000 millones de euros.La suspensi�n representa una prueba de fuego para pr�ximas licitaciones chilenas, como, por ejemplo, el telef�rico de Iquique (100 millones de euros) o la c�rcel de Calama (300 millones).Chile representa una de las grandes plataformas de crecimiento de los grupos de infraestructuras españoles que han encontrado en el país una vía para crecer a través de modelos de concesión. Azvi no es el más grande del país, pero su presencia es relevante. Junto a España y México, es su mayor mercado. Cuenta con seis concesiones a través de su división Cointer. La cartera de ingresos de construcción alcanza unos 400 millones de euros, mientras que la cartera de ingresos a largo plazo se aproxima a 1.800 millones de euros. El grupo ya ha comprometido en Chile inversiones por 350 millones de euros.Azvi trabaja con Sacyr en alguno de sus proyectos concesionales. La constructora presidida por Manuel Manrique es el mayor grupo de concesiones de Chile. Actualmente, opera doce corredores de carreteras, cinco aeropuertos, siete hospitales y cinco plantas sanitarias que cubren el ciclo completo del agua. Además, la división de Agua cuenta con contratos de concesión de la nueva desaladora de Coquimbo y de la planta de agua Reúso Salar del Carmen, ubicada en Antofagasta.En el mundo de las concesiones chilenas también sobresale Abertis (ACS y Mundys), sobre todo en el mercado brownfield. La concesionaria española explota la Autopista de los Libertadores, la Autopista Central, la Autopista Los Andes y la Ruta 5 Santiago-Los Vilos. Por su parte, Globalvia gestiona los peajes de Vespucio Norte, Costa Arauco y Túnel de San Cristóbal.OHLA, en su día con una fuerte presencia en Chile, ha atravesado por dificultades en varios proyectos de concesión. Resolvió con éxito este año el pleito por la construcción de la red de hospitales de Biobío tras zanjar un arbitraje de 400 millones de euros.En menor medida, Sanjosé y Acciona también operan en Chile.