0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLos pocos turistas que ayer, cuando a las 13:00 horas se activó el aviso rojo por altas temperaturas, se atrevían a pasear por las calles de València lo hacían buscando la sombra y armados con botellas de agua, vasos de horchata, gorras o abanicos, uno de los productos que más se vendió durante la jornada en las tiendas de souvenirs del centro histórico.La ciudad turística, repleta de apartamentos de corta instancia y acostumbrada al bullicio y a las explicaciones de los guías, quedó casi desierta antes de comer. Solo en las terrazas a resguardo del sol había algún cliente y la gente aprovechaba la gran fuente de la Plaza de la Virgen o los chorros de vapor de colindante Plaza de la Reina para aliviarse ante el sofoco de un viento de poniente que no daba tregua. Muchos de los que intentaron transitar por el cap i casal acabaron refugiados en el Mercat Central, donde los pobres pescaderos lamentaban las altas temperaturas: “Gastamos 40 euros al día en hielo”. Y es que ayer la ciudad de València se abrasó a 42,7 grados, según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet)... pero no fue la temperatura más alta de toda la provincia.La ciudad de València alcanzó los 42.7 gradosEl mercurio se disparó, tal y como estaba previsto por toda la geografía valenciana. Las máximas alcanzaron los 44.1 ºC en Xàtiva, una localidad que estos días celebra sus concurridas fiestas bajo un calor asfixiante, o los 43.6 en Carcaixent. En el aeropuerto de Manises se llegó a los 43.5 ºC y en Pego, a los 42.9.Se cumplieron las expectativas que llevaron a decretar el aviso rojo el día anterior y que obligaron a poblaciones como València o Torrent a blindarse activando los cañones de agua para refrescar sus zonas verdes de El Saler o El Vedat. Pese a extremar las precauciones, se produjo un incendio de vegetación en el barranco del Carraixet que obligó a actuar a medios aéreos.En un día en que lo mejor era quedarse en casa con el aire acondicionado o dentro del agua, las playas se llenaron, València abrió sus piscinas municipales hasta las nueve de la noche y ordenó a los operarios de limpieza de las contratas municipales que trabajan en la vía pública acabar su jornada a mediodía.Una joven toma una fotografía de un termómetro situado en la plaza América de Valéncia que marcaba 47º. Manuel Bruque / EFEPese a las altas temperaturas, no se puede hablar de cifras d récord pues el año pasado ya hubo 44.5º grados en Carcaixent, 43.7º en Xàtiva o 43º en Turís, según reportó Aemet. Lo que sí que se puede considerar un hecho histórico, son los más de 17 días que lleva Casas del Río, una pedanía de Requena, superando los 40 ºC, tal y como informaba la Agencia Valenciana de Meteorología (Avamet).Y es que las altas temperaturas ya no son un fenómeno puntual en la Comunidad Valenciana, que encadena una ola de calor con otra sin apenas respiro y noches tropicales que dificultan el descanso. Una circunstancia que está generando preocupación entre los expertos por la temperatura que está alcanzando el Mediterráneo, con valores continuados y no sólo puntuales en torno a los 30 ºC. Una circunstancia que obliga a estar alerta pues un agua del mar tan caliente es el combustible para las danas del otoño.Estos episodios de calor extremo también están teniendo consecuencias para la salud de los valencianos. Según las últimas estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III, en la primera quincena de agosto, se registraron 64 muertes en la Comunitat Valenciana atribuibles al calor. Hubo 28 en la provincia de Alicante, 19 en la de Castellón y las 17 restantes en la provincia de Valencia. De ellas, casi el 80% (un total de 51) se concentraron en la segunda semana del mes. La mayoría de los fallecidos tenía más de 65 años.El aviso rojo de la jornada de ayer dará paso hoy, en el litoral y el interior sur de Valencia y el interior de Alicante, a un aviso naranja por tormentas y lluvias que pueden dejar 40 l/m2 en una hora que pueden ir acompañadas de rachas de viento muy fuertes y granizo.Para este jueves hay un aviso por tormentas y lluviasEl mar europeo suele reservar sus temperaturas más altas para agosto o septiembre. Pero este año, a finales de julio, ya alcanzó su valor más alto desde que comenzaron los registros diarios por satélite, en 1982. En el Mediterráneo occidental ocurrió lo mismo. Un nuevo análisis de World Weather Attribution (WWA) muestra que aquel calor antes extraordinario se está incorporando al clima habitual. El calentamiento causado por el ser humano ha añadido 1,4 °C a los máximos frente a la península y cerca de 1,9 °C en el Mediterráneo occidental.Licenciado en Periodismo (2005) y Ciencias Políticas y de la Administración (2012). Redactor de La Vanguardia en la Comunidad Valenciana desde enero de 2021. Antes, en El Mundo. Ha participado en varios libros sobre la Comunidad Valenciana
Valencia se abrasa con 44 grados
Las elevadas temperaturas vacían las calles de la ciudad, que se blinda ante el calor asfixiante, mientras que Xàtiva, en plenas fiestas, marca el máximo con 44.1 grados









