El nuevo episodio de altas temperaturas que sufre en España desde inicios de semana vive este miércoles su petardazo final con avisos rojos en todo el litoral de Valencia y en la costa norte de Alicante, donde sobrepasaron a primera hora de la tarde la barrera de los 42°/43° y ya han llegado a los 44°. “Se están cumpliendo los pronósticos”, se lamenta José Luis Camacho, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que imagina el ambiente de calor extremadamente seco en estas zonas como “cuando se abre un horno con ventilador”, que se queman hasta las pestañas. Además de estas áreas de la Comunidad Valenciana con peligro extremo por altas temperaturas, todo el este peninsular sigue bajo aviso, que es naranja ―riesgo importante― en Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Cataluña y Murcia y amarillo ―el mínimo― en Baleares, Castilla y León, Galicia, Madrid, Navarra, País Vasco y La Rioja. También se esperan lluvias en las montañas del norte y, sobre todo, en Pirineos Orientales, con Cataluña bajo aviso naranja por lluvias y tormentas, que es amarillo en Castilla y León y Aragón. Aunque resulte paradójico, lo que está pasando en Valencia es el primer síntoma de que “empieza a cambiar el tiempo, empieza a soplar el viento” casi por primera vez en lo que va de eterno y duro verano, que se ha caracterizado desde junio por una dorsal a cañón sobre la Península, poco movimiento de viento y un calor sofocante que no ha dado un solo respiro y que ha tenido a España “cociéndose a fuego”.La causa de que empiece a aumentar el viento es un chorro subtropical por lo que, de momento, no será el viento frío que vendrá el fin de semana como un regalo inesperado, sino al contrario, es un viento recalentado que viene del sur, de Almería, Granada y Albacete, que baja de esa meseta y cruza los montes y llega hasta la costa valenciana y alicantina muy, muy, muy recalentado porque, al bajar, aumenta la presión y la temperatura. “Se suma ese calor extra con la insolación y el resultado es que se añaden 10° a las temperaturas”, explica el experto.Mientras tanto, la situación también empieza a moverse por el Cantábrico, “por donde se aproxima un frente frío a la costa norte”. El jueves habrá baile de vientos: una dana que está situada al suroeste de la Península será atraída por el potente chorro subtropical, el mismo que causa los vientos de Valencia, y emprenderá camino hacia arriba para convertirse en “una pequeña vaguada de onda corta que va a recorrer el Mediterráneo”. Esta vaguada descargará “tormentas severas, precisamente en las zonas del sureste donde se están hoy cociendo de calor, sobre todo en el interior y las costas de Valencia”, con rachas fuertes de viento y granizo. “Y este será el final del episodio, se acabaron los calores”, anuncia Camacho. ⚠️ NOTA INFORMATIVA | Lluvias generalizadas en el norte y este peninsulares.➡️ Podrá haber inundaciones locales, sobre todo en el entorno de los Pirineos.➡️ El jueves, tormentas con granizo grande y viento muy intenso en zonas del sureste.+ info 👉https://t.co/0qneNvQx4A pic.twitter.com/ZYufpm0Jcu— AEMET (@AEMET_Esp) August 19, 2026
Último día de calor intenso con aviso rojo en Valencia y Alicante antes del desplome de las temperaturas: hasta 10° menos
Una vaguada muy pronunciada dejará un tiempo muy revuelto con fuertes lluvias en gran parte de la Península y Baleares el sábado, el domingo y el lunes






