La ciudad suiza re�ne edificaciones modernas e hist�ricas que dialogan entre s�. Tambi�n, se considera un epicentro global tanto de arquitectura como de cultura, arte, dise�o e innovaci�n.Basilea es la tercera ciudad m�s poblada de Suiza, por detr�s de Z�rich y Ginebra -viven cerca de 180.000 personas-; tiene la segunda econom�a m�s grande del pa�s y su PIB per c�pita es el m�s alto; es uno de los centros mundiales de la industria farmac�utica y el 94% de las exportaciones de Suiza se producen en los sectores qu�mico y farmac�utico; est� considerada la capital cultural de Suiza y all� est�n el Museo de Arte de Basilea, la primera colecci�n de arte accesible al p�blico en Europa, o la Fundaci�n Beyeler, en un edificio de Renzo Piano que hoy sigue siendo referencia. Por si fuera poco, cada a�o se celebra en esta ciudad que se extiende a ambas orillas del Rin la feria Art Basel, lo que da la opci�n a los amantes del buen gusto, el dise�o, la historia y, por supuesto, el arte de conocer una ciudad que presume de alojar la universidad m�s antigua de Suiza, de 1460, y de haber formado a Erasmo de R�terdam, Friedrich Nietzsche o Hermann Hesse.�Qu� es la arquitectura para Basilea? "Un referente en la integraci�n de historia y modernidad", define Jos� Ignacio Braquehais Conesa, arquitecto y socio-fundador del estudio tresunouno, que a�ade: "La arquitectura contempor�nea se configura generalmente con cuidadas actuaciones puntuales que ponen en valor lo ya existente. Y otras actuaciones m�s ambiciosas, con los dise�os m�s actuales que no entran en conflicto con la ciudad hist�rica". Y es que Basilea quiere ser contempor�nea, seguir atrayendo inversi�n, afianzarse como l�der de Suiza y ser la puerta de entrada al pa�s por limitar con Alemania y con Francia, pero no est� dispuesta a renunciar a su historia, a su forma de entender la vida y a la suma de culturas que la han convertido en lo que hoy es.As�, su casco medieval, bien conservado y transitable; el hist�rico puente Mittlere Br�cke; la imponente c�pula de hormig�n de 1929 de Markthalle Basel, mercado gastron�mico que es el punto de encuentro de los habitantes de la ciudad; o su catedral, reconstruida a finales del siglo XIV tras un terremoto, conviven apaciblemente con Vitra Design Museum, referente mundial en dise�o industrial y arquitectura, con edificios de Frank Gehry y Herzog & de Meuron; o con el campus Novartis, que se ubica en el distrito St. Johann y que funciona como una ciudad en miniatura trazada por el urbanista Vittorio Magnago Lampugnani, que incluye obras de reconocidos arquitectos, como Rafael Moneo, David Chipperfield, Eduardo Souto de Moura, Frank Gehry o Tadao Ando."Basilea funciona como un caso de estudio mod�lico sobre c�mo la arquitectura contempor�nea se convierte en el activo reputacional m�s potente de una ciudad. Su identidad se construye a trav�s de una coherencia estrat�gica muy s�lida donde el dise�o de alta gama y la gesti�n del patrimonio proyectan una marca urbana de prestigio internacional", asegura Pati N��ez, especialista en gesti�n de imagen y reputaci�n del entorno construido. En su opini�n, esta reputaci�n de la ciudad "se basa en la consistencia y la autenticidad. Su identidad corporativa se sostiene sobre hechos construidos. La ciudad comunica rigor t�cnico, precisi�n y una apuesta audaz por la innovaci�n intelectual. Basilea es un epicentro global donde el dise�o no es un adorno superficial, sino una herramienta estructural de desarrollo econ�mico y cohesi�n social. La arquitectura de vanguardia en Basilea nunca compite desde el ruido o la estridencia publicitaria para llamar la atenci�n, al contrario, dialoga con el patrimonio hist�rico mediante la modulaci�n, la escala y la materialidad". Est� de acuerdo Braquehais Conesa, que cree que esta apuesta "por una arquitectura de calidad es un mensaje claro acerca del inter�s que demuestra la ciudad por cuidar los espacios urbanos que la conforman. Algo que redunda en el propio ciudadano que la habita que se ve involucrado en esa valoraci�n y que cuida de ese patrimonio y en el turista que siente una motivaci�n muy atractiva por visitar la ciudad".Hervidero de innovaci�nDreamstimeBasilea es centro mundial de la industria farmacéutica. Allí se ubica, en el distrito St. Johann, el campus Novartis, una miniciudad diseñada por el urbanista Vittorio Magnago Lampugnani que fue inaugurada en 2022 tras más de veinte años de obras. En ella se incluyen casi veinte edificios de arquitectos como Rafael Moneo, David Chipperfield, Herzog & de Meuron, Eduardo Souto de Moura, Diener & Diener, Tadao Ando, Frank Gehry -en la imagen-, Kazuyo Sejima o SANAA. Es un centro moderno de investigación, desarrollo y gestión, un hervidero de innovación, donde trabajan más de ocho mil empleados que disponen también de zonas verdes, bares o restaurantes. "Contar con una concentración tan alta de obras de arquitectos galardonados con el Pritzker actúa como un aval de excelencia", define Pati Núñez.El arte, en el centroLos marchantes Ernst Beyeler e Hilda Kunz crearon la Fundación Beyeler en 1982 y encargaron a Renzo Piano un museo para albergar su colección. Ésta se expuso por primera vez en el Centro de Arte Reina Sofía de Madrid en 1989, posteriormente en la Nueva Galería Nacional de Berlín en 1993 y en la Galería de Arte de Nueva Gales del Sur en Sídney en 1997. Ese mismo año el reconocido arquitecto acabó las obras y alrededor de 200 obras de Degas, Monet, Cézanne, Van Gogh, Picasso, Warhol o Bacon se alojan en el edificio.Un cerebro org�nico y vulnerableLa sede de Herzog & de Meuron, estudio fundado por Jacques Herzog y Pierre de Meuron, está en Basilea. Además, tiene oficinas en Madrid, Pekín, Londres y Nueva York lo que da una idea de su relevancia. En la ciudad que le vio nacer firma edificios como el Centro de señalización auf dem Wolf, que controla los cambios de agujas de las vías del tren. El diseño de la torre principal evoca algo más orgánico y vulnerable, como un cerebro. "En su potente abstracción, configurada a partir de una envolvente de lamas de cobre, deviene el interés en que la arquitectura pueda reflejar una cierta vocación escultórica", define el arquitecto Braquehais Conesa.Puerta de entrada y salidaLa estación de trenes Basel SBB, cuya ampliación fue llevada a cabo por el estudio español Cruz y Ortiz, es un ejemplo de cómo abordar el diseño de un edificio funcional. La anterior presentaba problemas de paso y el proyecto tuvo como objetivo convertirla en puerta de entrada y salida de la ciudad. Para conseguirlo, los pasos subterráneos se sustituyeron por una pasarela que alberga hoy comercios y otros servicios, devolviendo al antiguo vestíbulo el protagonismo perdido. La silueta de la cubierta, visible desde varios puntos de la ciudad, se presenta transversal al recorrido del tren como si se tratara de una estación término.A orillas del RinBraquehais Conesa recomienda hacer una ruta en las dos orillas del Rin. "Recorrer el casco antiguo o el precioso barrio de San Alban; descubrir la catedral, la plaza del mercado y el Ayuntamiento; admirar las puertas de Spalentor o San Alban, vestigios de las antiguas fortificaciones medievales, o la fuente de Tinguely con sus esculturas mecánicas. En la otra orilla, disfrutar del paseo fluvial con sus estupendas vistas y visitar el Kuntsmuseum, que albergan obras que recorren la historia del arte desde el siglo XV hasta el presente".