Tras su paso por los últimos Oscars, Venecia y una fugaz estadía en las tendencias de Netflix, La voz de Hind Rajab descansa ahora en algún lugar recóndito de la plataforma. Es una película de 2025, de producción tunecina, que narra un caso real perpetrado durante el conflicto en Gaza entre Palestina e Israel, que este miércoles, a más de dos años de su consumación, recibió una importante actualización.La trama recrea las horas de tensión que vivieron los miembros de la Sociedad de la Media Luna Roja Palestina (SPR) mientras se mantuvieron en contacto telefónico con Hind Rajab Hamada, una niña palestina de cinco años que, en el tiempo histórico del film, se hallaba refugiada de las fuerzas israelíes en el interior de un coche Kía Picanto, entre medio de los cuerpos acribillados de sus tíos y sus primos.Mientras el caos se desata en el barrio de Tel al-Hawa, los protagonistas se baten en un tira y afloja con las autoridades militares y gubernamentales por los permisos necesarios para salvar a la niña. Estos pertenecen a la organización que forma parte del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en Palestina.El realizador Kaouther Ben Hania recurre a la convivencia de los audios reales de Hind con los discursos de los actores que interpretan las voces de las personas reales que estuvieron implicadas. Todo finaliza con la llamada final, que finaliza de manera abrupta cuando dos paramédicos están a punto de llegar al lugar donde se encuentra.Los 12 días de incertidumbreA la situación le siguieron 12 días de incertidumbre. Tel al-Hawa seguía siendo una zona militar activa, y eso imposibilitaba el ingreso de ayuda externa.Pero el 10 de febrero, luego de que las fuerzas israelíes se retiraron del lugar, familiares de Hind y un equipo de Defensa Civil pudieron finalmente llegar al área donde supuestamente se hallaba la niña.La escena fue de espanto: encontraron el Kia Picanto acribillado con Hind y sus familiares muertos en su interior y, a unos 50 metros, la ambulancia de la Media Luna Roja, prácticamente calcinada, con los restos de los dos paramédicos que habían ido a rescatarlaUn caso que trascendió GazaLas primeras investigaciones, llevadas a cabo por el Observatorio Euromediterráneo de Derechos Humanos, apuntaron a la responsabilidad israelí. Sin embargo, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) negaron que hubiera tropas cerca. En primera instancia, el Ejército sostuvo que no había fuerzas dentro del alcance de tiro del auto y que, por ese motivo, tampoco habría sido necesaria una coordinación especial para el ingreso de la ambulancia.Distintas investigaciones periodísticas pusieron en duda esa respuesta. Al Jazeera, Sky News, y Washington Post, entre otros medios internacionales, ubicaron vehículos israelíes cerca del lugar de los hechos por medio de imágenes satelitales. Forensic Architecture fue por más: reconstruyó el ataque y llegó a la conclusión de que un tanque israelí probablemente disparó 335 proyectiles contra el auto en el que, posiblemente, había civiles.Para ese entonces, expertos designados por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU ya señalaban que la muerte de Hind podría constituir un crimen de guerra.