Análisis Exclusivo suscriptores El abogado llega a una entidad con estados financieros pendientes y en medio del anuncio del Gobierno de que no la liquidará, pero sí la reducirá.El abogado barranquillero reemplaza a Jorge Iván Ospina, quien deja la administración de la EPS cuatro meses después de asumirla. Foto: Archivo EL TIEMPOPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD19.08.2026 15:00 Actualizado: 19.08.2026 15:00

Nueva EPS, la entidad con más afiliados del sistema de salud colombiano, tiene nuevo interventor. La Superintendencia Nacional de Salud designó a Roberto José Tercero Solano Navarra como nuevo agente especial interventor de la entidad, en el marco de la intervención forzosa administrativa que inició el saliente Gobierno de Gustavo Petro y que por norma estará vigente hasta el 10 de abril de 2027. La decisión se produjo luego del seguimiento que la Supersalud adelantó a la situación administrativa, financiera, técnico-científica y jurídica de la aseguradora. LEA TAMBIÉN Solano Navarra asumirá las funciones de agente especial interventor y tendrá a su cargo la administración de los bienes, haberes y negocios de Nueva EPS mientras permanezca vigente la medida de intervención. Con su llegada, reemplaza a Jorge Iván Ospina Gómez, quien deja el cargo apenas cuatro meses después de haber asumido la administración de la EPS el pasado 10 de abril.Roberto José Tercero Solano seposesiona como interventor de Nueva EPS. Foto:Superintendencia de Salud¿Quién es el nuevo interventor?Solano Navarra es un abogado barranquillero que llega a Nueva EPS después de desempeñarse como gerente general de Proteger EPS, anteriormente Cajacopi EPS. Asumió el cargo ante la superintendente de Salud encargada, Mónica Lombana García, con la misión de enfrentar los problemas financieros, administrativos y asistenciales que atraviesa la entidad.Su experiencia previa en la gerencia de una EPS regional lo distingue de varios de sus antecesores. Entre sus primeras obligaciones formales, deberá entregar, dentro del primer mes después de asumir el cargo, un diagnóstico integral y un plan de trabajo, y presentar informes periódicos a la Superintendencia Nacional de Salud durante los primeros 20 días calendario de cada mes.Jorge Iván Ospina fue interventor de Nueva EPS durante 4 meses. Foto:REDES SOCIALESUna silla que no deja de rotarSolano Navarra no llega a una entidad estable. Desde que el Gobierno Petro ordenó la intervención forzosa de Nueva EPS en abril de 2024, la entidad tuvo cinco interventores antes de él —Julio Alberto Rincón, Bernardo Camacho, Gloria Libia Polanía, Luis Óscar Gálvez y Jorge Iván Ospina—. El cambio constante de interventores no ha permitido que haya continuidad en los procesos para la estabilización en el servicio, lo que ha sido una de las principales quejas de usuarios y pacientes.Apenas en julio, Ospina radicó ante la Supersalud los estados financieros certificados de 2023 y 2024, pero aún se desconocen los datos de 2025, cuando la entidad estuvo por completo bajo la administración del Gobierno Petro. El diagnóstico presentado por Ospina reveló que en 2024, cuando ya estaba bajo control del saliente Gobierno, Nueva EPS recibió $22,2 billones en ingresos ordinarios, pero el costo de prestación de servicios de salud ascendió a $26,4 billones, lo que dejó una pérdida de $4,8 billones —una reducción frente a los -$6,5 billones de 2023—. Según la propia administración, el hueco no obedece a gastos administrativos, que representaron apenas el 2,5 % de los ingresos, sino al desequilibrio estructural entre lo que recibe la EPS y lo que cuesta atender a sus afiliados. Dicha conclusión se dio pese a que el Gobierno Petro y el Ministerio de Salud insistieron en que los recursos para la salud eran suficientes y las razones de la crisis estaban en la administración hecha por las EPS. LEA TAMBIÉN La fotografía patrimonial es igual de crítica: al cierre de 2024 los activos de Nueva EPS sumaban $10,6 billones frente a pasivos por $22,5 billones, lo que arrojó un patrimonio negativo de -$11,9 billones. De esos pasivos, cerca de $21,9 billones corresponden a obligaciones con la red prestadora, aunque la cifra se reduce a un estimado de $13,2 billones al descontar cerca de $8,7 billones en giros de la Adres, abonos y partidas aún pendientes de conciliación. Nueva EPS cuenta actualmente con poco más de 11 millones de afiliados. Foto:MAURICIO MORENOAun con la radicación de 2023 y 2024, seguía pendiente la vigencia 2025 —la administración se había comprometido a entregarla en un plazo de 15 días—, un compromiso que, según la resolución que designó a Solano Navarra, no llegó a cumplirse antes del relevo. En todo caso, la Supersalud constató que la entidad continúa sin estados financieros certificados, dictaminados y aprobados para 2023, 2024 y 2025. Es decir, aunque fueron presentados los de 2023 y 2024 aún faltan procesos administrativos por surtir para aprobarlos.Los retos que heredaAdemás de reconstruir la información financiera de tres vigencias completas, el nuevo interventor enfrenta un frente asistencial de gran escala. La organización que dirigirá tiene retos relacionados con su situación financiera, el flujo de recursos hacia la red prestadora, la entrega de medicamentos y la continuidad de la atención de cerca de 11,5 millones de afiliados. Entre las prioridades que deberá atender estará garantizar que los recursos lleguen oportunamente a hospitales y clínicas, mejorar los procesos de entrega de medicamentos y agilizar las autorizaciones a los usuarios.La resolución de la Supersalud también identificó problemas en la gestión financiera, la suficiencia de la red de servicios, el cumplimiento de órdenes e instrucciones y el reporte de información como factores que siguen afectando la operación de la EPS.El nombramiento se da en medio de un giro de fondo en la política oficial hacia la entidad. La ministra de Salud, Ana María Vesga, ha sido enfática: el Gobierno no contempla liquidar la Nueva EPS, aunque sí considera necesario reducir el número de afiliados y evaluar una eventual capitalización de la entidad. LEA TAMBIÉN Ana María Vesga, ministra de Salud. Foto:AcemiLa razón, según la ministra, es de pura capacidad operativa. “Es una entidad que toca empezar a alivianar porque con 11 millones de colombianos y en esta situación es imposible que preste bien sus servicios”, dijo Vesga en entrevista con Blu Radio poco antes de asumir el cargo. La idea, explicó, sería redistribuir a los usuarios hacia otras EPS con capacidad de atención, aunque no ha precisado cuál será el mecanismo para llevar a cabo esa reducción ni si implicará el traslado de usuarios a otras EPS.Vesga ha planteado el problema como una cuestión de tamaño: en el rediseño del aseguramiento habrá que acordar cuál es el tamaño adecuado para que una EPS fortalecida funcione bien, dijo en un debate público, distanciándose tanto de quienes piden la liquidación de la entidad como de quienes proponen dividirla por regiones. LEA TAMBIÉN La ministra también ha reconocido el vacío de información que hereda el nuevo interventor: actualmente no se conocen los estados financieros de Nueva EPS desde 2024, por lo que primero deberá establecerse su realidad financiera y operativa, señaló, y anticipó que convocará a los accionistas de la entidad, entre ellos el Estado y las cajas de compensación, para definir una ruta de recuperación.Con ese mandato —diagnosticar antes de decidir, y reducir sin liquidar— arranca la gestión de Roberto Solano Navarra al frente de la EPS más grande de Colombia.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud @CaicedoUcros Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.