Entrevista Exclusivo suscriptores Julián Niño, entregó a EL TIEMPO un panorama del sector y hace recomendaciones al nuevo gobierno. Este es su diagnóstico. Julián Niño, contralor delegado para el sector de Salud. Foto: Cortesía13.07.2026 23:20 Actualizado: 13.07.2026 23:20

Las pérdidas por 4,8 billones de pesos reportadas por la Nueva EPS reavivaron el debate sobre los resultados de las intervenciones ordenadas por el Gobierno a varias aseguradoras del sistema de salud. Mientras persisten las dudas sobre la sostenibilidad financiera de estas entidades y el impacto que puede tener sobre la atención de millones de usuarios, la Contraloría mantiene bajo la lupa la evolución de las EPS intervenidas y advierte que su situación continúa deteriorándose.En entrevista con EL TIEMPO, el contralor delegado para el sector de Salud, Julián Niño, analiza el panorama financiero de la Nueva EPS, evalúa el balance de las intervenciones de la Superintendencia de Salud, expone las principales fallas que identifica en el sistema y plantea las prioridades que, a su juicio, deberá asumir el próximo gobierno para enfrentar la crisis.Fachadas de puestos de atención de Nueva EPS en Bogotá. Foto:César Melgarejo/ El Tiempo @melgarejocesarnewSe conocen los estados financieros de la Nueva EPS y ello trae el dato de pérdidas por 4,8 billones. ¿Qué opinión le merece a la delegada teniendo en cuenta la inversión de recursos públicos en ello?La Contraloría, a través de la delegada para el sector de Salud, ha advertido de manera reiterada los riesgos derivados de la falta de estados financieros certificados y dictaminados de la Nueva EPS para las vigencias 2023, 2024 y 2025. Esta situación ha limitado el ejercicio del control fiscal e impedido establecer con certeza la situación financiera real de la entidad en los análisis sectoriales, y la situación financiera real de la entidad. Asimismo, ha sido difícil evaluar de manera objetiva el impacto del uso de los recursos públicos administrados por esta EPS y sus posibles efectos sobre la garantía del derecho a la salud. La Contraloría continuará ejerciendo el control fiscal y, una vez se disponga de la información completa, iniciará su análisis correspondiente.En el caso de la Nueva EPS, ¿la intervención del Gobierno fue ineficaz o aún más desfavorable para la EPS, que ya venía presentando falencias?De confirmarse las pérdidas cercanas a los 4,8 billones de pesos, se trataría de una situación de alta preocupación que ratificaría las alertas formuladas por la Contraloría sobre el progresivo deterioro financiero de la Nueva EPS y de los resultados de las medidas de intervención adoptadas por la Superintendencia Nacional de Salud. Desde el ejercicio de seguimiento permanente, la Contraloría ha evidenciado riesgos asociados a la sostenibilidad financiera de esta EPS, intervenida desde hace más de dos años. En particular, la Contraloría identificó un incremento de los pasivos, deterioro patrimonial y afectaciones al flujo de recursos para los prestadores de servicios de salud.Nueva EPS Foto:MAURICIO MORENO¿Qué preocupaciones debería tener el usuario de Nueva EPS de aquí al futuro? O ¿no debería tenerlas?Para la CGR ninguna situación financiera o administrativa que enfrente la Nueva EPS puede traducirse en barreras para el acceso a los servicios de salud, la entrega oportuna de medicamentos, la atención integral de los pacientes o la continuidad de los tratamientos. Los usuarios no deben verse afectados por las dificultades que puedan presentarse en la operación de la entidad. Por ello, la Contraloría General de la República ha insistido en la necesidad de que las autoridades competentes adopten las medidas necesarias para garantizar la continuidad, oportunidad y calidad en la prestación de los servicios de salud, así como la adecuada administración de los recursos públicos destinados a esta EPS. La prioridad debe ser siempre la protección efectiva del derecho fundamental a la salud de los usuarios.¿Cuál es el diagnóstico final con respecto a las demás EPS intervenidas?Como lo señaló la Contraloría General de la República en la más reciente advertencia sobre las EPS intervenidas por la Superintendencia Nacional de Salud, el diagnóstico evidencia un deterioro progresivo de la situación financiera de estas entidades desde el momento de su intervención hasta la fecha. Los análisis realizados por la Contraloría muestran que se han profundizado indicadores críticos relacionados con el patrimonio, el nivel de endeudamiento, la liquidez, el crecimiento de los pasivos y las obligaciones con los prestadores de servicios de salud. En consecuencia, las medidas implementadas durante las intervenciones no han logrado revertir la situación financiera crítica de estas EPS ni restablecer condiciones de sostenibilidad. Este escenario representa un riesgo para la continuidad, calidad y oportunidad en la prestación de los servicios de salud, así como una posible afectación del derecho fundamental a la salud. Foto:Edmer Tovar. ELTIEMPO¿Reconoce algún tipo de acción positiva por parte del Gobierno con la serie de intervenciones?Desde la perspectiva del control fiscal, los análisis realizados por la Contraloría General de la República evidencian que, en términos financieros, administrativos y operativos, las intervenciones no han logrado evitar el deterioro de las EPS en medida de intervención. Adicionalmente, la Contraloría ha identificado que otros indicadores relevantes, como las peticiones, quejas, reclamos y sugerencias (PQRS), continúan reflejando dificultades en la atención a los usuarios, lo que constituye una señal de que persisten problemas en la calidad, oportunidad y continuidad de los servicios.¿En qué se evidencian las falencias del sistema de salud actual?Las principales falencias del sistema de salud se evidencian en las debilidades de los procesos de control y auditoría del costo médico, así como en las deficiencias de la gestión y el uso adecuado, eficiente y eficaz de los recursos públicos destinados al sistema.Teniendo en cuenta el panorama actual, ¿qué le diría a la Supersalud?La Contraloría, en el marco de sus competencias constitucionales y legales, no puede coadministrar ni impartir instrucciones sobre las decisiones administrativas que corresponden a la Superintendencia Nacional de Salud o a los demás actores del Sistema General de Seguridad Social en Salud. Nuestro papel consiste en ejercer el control fiscal sobre la gestión de los recursos públicos y advertir oportunamente los riesgos que puedan comprometer su adecuada administración o afectar el cumplimiento de los fines del sistema. En este contexto, la Contraloría viene desarrollando un seguimiento permanente a la situación del sistema de salud y, en particular, a las EPS intervenidas, mediante el análisis de hitos estratégicos que permiten evaluar la evolución de su situación financiera, la gestión de los recursos públicos y el impacto que esta puede tener sobre la prestación de los servicios de salud.edificio supersalud Foto:archivo particular¿Qué resultados se han logrado?Como resultado de este seguimiento, se han emitido alertas y advertencias frente a las situaciones de riesgo que identificamos, especialmente aquellas relacionadas con el deterioro financiero de las entidades, el flujo de recursos hacia los prestadores, las dificultades en los procesos de auditoría y depuración de cuentas médicas, y otros factores que pueda afectar la garantía efectiva de los derechos de los usuarios. El propósito de estas actuaciones es que las entidades competentes cuenten con información técnica y oportuna que les permita adoptar las medidas que correspondan dentro del ámbito de sus funciones, con el fin de proteger los recursos públicos, fortalecer la sostenibilidad del sistema y garantizar que los ciudadanos reciban una atención en salud continua, oportuna y de calidad.¿Cuál es el mensaje al nuevo gobierno?En el marco de los análisis técnicos que realiza la entidad, la Contraloría considera prioritario atender cinco frentes estratégicos. Primero, es indispensable realizar una revisión integral de la situación financiera del sistema y de sus principales actores, con información confiable, oportuna y verificable, que permita adoptar decisiones sustentadas en la realidad financiera de las entidades. Se deben implementar acciones que garanticen un flujo oportuno y eficiente de los recursos hacia la red prestadora pública y privada de servicios de salud. La liquidez de hospitales, clínicas y demás prestadores es un elemento esencial para asegurar la continuidad y calidad de la atención a los usuarios. Es necesario adoptar medidas que contribuyan a aliviar las dificultades que hoy se presentan en el acceso y suministro de medicamentos, garantizando la disponibilidad oportuna de estos y evitando que los pacientes enfrenten barreras que comprometan la continuidad de sus tratamientos. También es importante fortalecer el seguimiento y la evaluación de las medidas de intervención que actualmente recaen sobre varias EPS y que impactan a más de 22 millones de afiliados. Finalmente, es fundamental priorizar las decisiones regulatorias y de política pública orientadas a corregir las causas estructurales de la crisis del sistema, mejorar la eficiencia en el uso de los recursos públicos y garantizar el acceso oportuno, continuo y de calidad a los servicios de salud para todos los colombianos.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia: Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.