El silencio de Kevin Warsh es como el osmio, el elemento más denso de la tabla periódica. El gobernador de la Reserva Federal ha apagado las luces e impuesto un espeso hermetismo sobre los próximos pasos de la institución, una estrategia que está pesando sobre los inversores. El presidente de la Fed propuso en la última reunión del consejo de gobierno reducir de ocho a seis las reuniones del consejo de gobierno, que decide sobre los tipos de interés, según las actas del último encuentro del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, en sus siglas en inglés) publicadas este miércoles. Warsh, en ese intento de reducir la comunicación del banco central, también planteó suspender algunas de las conferencias de prensa. En la reunión del pasado 29 de julio, la Reserva Federal decidió, por una mayoría de 9 a 3 votos, mantener intactos los tipos de interés en un rango de entre el 3,5% y el 3,75%. “Muchos participantes consideraron que probablemente sería necesario un endurecimiento de la política monetaria si la inflación no disminuía”, señalan las minutas. Los precios no aflojan en Estados Unidos. La Oficina de Estadísticas Laborales calculó que los precios subieron un 3,4% en julio respecto al año anterior, pese al fuerte descenso del precio de la energía por la tregua durante unas semanas en la guerra contra Irán.“Algunos participantes comentaron que las condiciones financieras actuales podrían no ser lo suficientemente restrictivas como para facilitar un retorno de la inflación al 2%”, dicen las actas, lo que refleja una preocupación creciente por la inflación, que lleva más de 65 meses por encima del objetivo de la Fed.Tras la publicación de las actas, los analistas consideran que existe un 65% de posibilidades de que la Fed deje los tipos de interés como están en la próxima reunión de septiembre, según la herramienta estadística de FedWatch. La nueva estrategia del presidente de la Fed de eliminar la orientación prospectiva, la estrategia que ofrecía pistas a los inversores sobre los próximos pasos, ha aumentado la volatilidad de los mercados financieros. Los bonos de deuda pública están en máximos en años y el Tesoro de Estados Unidos ha tenido que intervenir este miércoles para tratar de calmar los ánimos. El departamento que dirige Scott Bessent anunció que duplicará el ritmo de compra de los títulos que vencen a más largo plazo para tratar de inyectar liquidez al sistema.Mientras, la estrategia del nuevo líder de la Reserva Federal no termina de convencer a los inversores. Se resiste a dar pistas a los mercados sobre los próximos pasos, pero tampoco termina de explicar la función de reacción, como se conoce a la política que seguiría la Fed ante determinadas situaciones. Así que los analistas prestan máxima atención a cualquier atisbo de información y las actas de las reuniones de la Reserva Federal cobran más importancia.“Algunos de los participantes que se mostraron a favor de elevar el rango objetivo para la tasa de los fondos federales en esta reunión consideraron que hacerlo probablemente ayudaría a evitar la necesidad de una secuencia de medidas de endurecimiento más pronunciadas y potencialmente más costosas en una etapa posterior”, señalan las actas de la Fed revelando la creciente presión sobre Warsh para aumentar los tipos de interés en la próxima reunión, pese a las pocas expectativas del mercado.Durante la última reunión del FOMC, Warsh redujo el alcance de la comunicación y evitó reiteradamente responder a los periodistas sobre sus previsiones en una estrategia de evitar dar pistas para comprometer los próximos pasos de la institución y caer en la profecía autocumplida. “Los participantes del mercado están aprendiendo a jugar el partido en lugar de centrarse en el árbitro, y los precios del mercado seguirán respondiendo en la dirección y magnitud que consideren oportunas”, dijo el banquero central nacido hace 56 años en Albany.Pero el mercado encajó mal el mensaje de no decir nada y aumentó la volatilidad el mercado de bonos. Warsh cree que puede manejar a los mercados con el silencio, o mejor dicho, con su compromiso de que hará todo lo necesario para rebajar la inflación, pero el gobernador aún no se ha ganado la reputación que tenían sus antecesores, porque está por ver si su retórica forma parte de una estrategia para contentar al presidente estadounidense, Donald Trump, quien rechaza tipos más altos, o realmente está ganando tiempo antes de actuar. “Varios participantes sugirieron que las condiciones financieras se habían endurecido durante el período entre reuniones y que este desarrollo reflejaba, en parte, el fuerte crecimiento económico y las expectativas del mercado de que el Comité adoptaría una postura de política monetaria más restrictiva en breve”, describen las minutas, en un mensaje que podría servir de coartada a Warsh.
Las actas de la Fed revelan que “muchos” gobernadores apuestan por endurecer la política monetaria si la inflación no afloja
El presidente de la Reserva Federal propuso reducir de ocho a seis las reuniones del organismo donde se decide sobre los tipos de interés







