Omán es un aliado de Estados Unidos en el Medio Oriente y uno de los pocos países del Golfo que mantiene canales de diálogo directos con Irán.
Sin embargo, ahora está en la mira de Donald Trump, quien amenazó con bombardearlo si “se interpone” en sus planes sobre el estrecho de Ormuz, justo cuando Mascate y Teherán negocian un acuerdo para regular la navegación por esta estratégica vía marítima por donde pasa el 20% del crudo mundial.
Irán y Omán son dos Estados ribereños del estrecho de Ormuz, separados por esta estratégica vía que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo.
Por el estrecho circulan los buques que transportan petróleo, gas y otros productos energéticos desde los países del Golfo hacia los mercados internacionales.
Para ordenar ese tráfico, existe un esquema de separación de rutas adoptado por la Organización Marítima Internacional (OMI) en 1968, con carriles diferenciados para los barcos que entran y salen del Golfo.










