Las entidades financieras que ofrecen activos digitales deben prepararse para la computaci�n cu�ntica, que puede hacer saltar toda la seguridad 'cripto'. En Espa�a hay seis entidades financieras que ofrecen criptoactivos y que cuentan con la licencia europea MiCA: BBVA, Cecabank, Openbank, Renta 4, CaixaBank y Kutxabank.La seguridad ha sido el tal�n de Aquiles de los mercados de activos digitales. Las criptos se enfrentan a un peligro incipiente: la computaci�n cu�ntica. Esta supone una amenaza para la seguridad de la informaci�n digital si los nuevos ordenadores rompen los sistemas actuales de cifrado. Las plataformas de intercambio de criptos ya se est�n preparando para este riesgo, pero hay un actor importante que tambi�n debe tomar cartas en el asunto: la banca.Crypto Finance (compa��a de Deutsche B�rse especializada en infraestructura para activos digitales) alerta a las entidades de Europa de que deben incorporar este riesgo a su planificaci�n tecnol�gica. "Las instituciones m�s expuestas [al riesgo cu�ntico] son aquellas que han avanzado m�s r�pidamente en la digitalizaci�n de sus servicios financieros sin haber incorporado la seguridad poscu�ntica en su hoja de ruta tecnol�gica. En Espa�a, esto incluye a las entidades que han ampliado significativamente su actividad en el �mbito de los activos digitales, as� como a los proveedores de servicios de criptoactivos que operan bajo el marco regulatorio de MiCA", explica Mike Schwitalla, director de cumplimiento de Crypto Finance.Seis entidades financieras de origen espa�ol ofrecen servicios de criptoactivos: BBVA, Cecabank, Openbank, Renta 4, CaixaBank y Kutxabank.Por el momento, no puede considerarse que ninguna entidad est� preparada para el riesgo de la computaci�n cu�ntica, ya que la amenaza a�n no es una realidad operativa, seg�n subrayan desde Crypto Finance. Aunque s� hay instituciones que han iniciado ese proceso de preparaci�n: "Diversos bancos, reguladores y organismos internacionales -entre ellos el Banco Central Europeo (BCE), el Banco de Pagos Internacionales (BIS) y la Reserva Federal de Estados Unidos- est�n trabajando activamente en el desarrollo de marcos de referencia para facilitar la transici�n hacia la criptograf�a poscu�ntica", detalla Schwitalla. En el �mbito privado, a�ade, las entidades financieras m�s avanzadas, especialmente en el norte de Europa y Estados Unidos, est�n incorporando esta preparaci�n como una disciplina permanente de gesti�n del riesgo y no como un proyecto puntual de transformaci�n tecnol�gica. En Espa�a, a�ade el experto, el nivel de preparaci�n todav�a es incipiente, "lo que convierte la anticipaci�n en una aut�ntica ventaja competitiva".El riesgo cu�ntico es una amenaza de largo plazo pero, al mismo tiempo, un peligro pr�ximo "y esa incertidumbre es lo que dificulta su gesti�n", sostiene Schwitalla.Sin embargo, s� existe un riesgo inminente: la estrategia conocida como harvest now, decrypt later (capturar ahora, descifrar despu�s). Esta estrategia consiste en recopilar hoy los datos cifrados (como registros de clientes, transacciones o credenciales de autenticaci�n) y almacenarlos hasta disponer de la capacidad cu�ntica para almacenarlos. Es un riesgo que ya puede poner en peligro a miles de entidades y agudiza la necesidad de actuar ya.MedidasEl primer paso que deben dar los bancos es identificar d�nde se encuentra la criptograf�a dentro de sus sistemas: qu� procesos dependen de firmas digitales, qu� datos requieren protecci�n a largo plazo y qu� proveedores tecnol�gicos forman parte de esa cadena."A partir de ese an�lisis, las acciones deber�an centrarse en tres �reas principales", opina Schwitalla. Primero, adoptar un marco de agilidad criptogr�fica que permita actualizar los mecanismos de seguridad sin tener que reconstruir toda la infraestructura. Segundo, revisar los contratos y dependencias con proveedores tecnol�gicos para garantizar que tambi�n est�n incorporando est�ndares de criptograf�a poscu�ntica: Y, por �ltimo, iniciar procesos de evaluaci�n, corroboraci�n y preparar la integraci�n de los algoritmos poscu�nticos ya estandarizados."El error m�s habitual es esperar a que el riesgo se vuelva urgente. Sustituir la criptograf�a en una instituci�n financiera implica m�ltiples proveedores, sistemas heredados y distintos niveles de gobernanza, por lo que no es un proceso que pueda completarse de la noche a la ma�ana", matizan desde Crypto Finance.