El Etna, uno de los volcanes más activos de Europa, ha ofrecido este sábado un respiro al reducir su actividad eruptiva. Este cambio ha permitido reanudar las operaciones en el aeropuerto de Fontanarossa, en Catania (Sicilia), tras nueve días de cancelaciones, desvíos y miles de pasajeros perjudicados en plena campaña estival. Con el nivel de alerta rebajado de rojo a naranja durante la mañana, la gestora aeroportuaria SAC autorizó la reapertura de las áreas C1 y B3. Los vuelos con origen y destino Catania se retomaron a las 14:00 horas, de acuerdo con la información publicada por el propio aeródromo en su página web. La previsión oficial apunta a una recuperación paulatina de la normalidad operativa a lo largo de la tarde. A primera hora, el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) de Catania comunicó una caída de la actividad del Etna, con emisión “débil” de ceniza y ausencia de nubes eruptivas. Estos parámetros permitieron descender el nivel de emergencia después de constatar que el temblor volcánico —indicador de la energía interna del macizo— había regresado a registros habituales. TE PUEDE INTERESAR Durante la última semana, la persistencia de las erupciones y la ceniza del volcán generaron un caos operativo en Fontanarossa: se anularon numerosos vuelos y muchos otros fueron desviados a aeropuertos sicilianos alternativos, principalmente Palermo (norte), Comiso (sur) y Trapani (oeste). Los viajeros afrontaron largos y costosos traslados por carretera y esperas adicionales antes de poder volar. Las primeras estimaciones sitúan en más de 100.000 los pasajeros afectados por cancelaciones y desvíos. La patronal turística Assoesercenti Sicilia calcula el impacto económico entre 12 y 24 millones de euros. TE PUEDE INTERESAR Ante esta coyuntura, el ministro de Turismo de Italia, Gianmarco Mazzi, instó a reflexionar sobre una problemática “recurrente” y defendió la necesidad de “estar mejor preparados para el futuro”, según declaró a medios locales. Mazzi trasladó su apoyo a los profesionales que han sostenido la operativa en Catania y a los turistas perjudicados. Además, les animó a “defender sus derechos” y acogerse a la normativa europea que ampara a los pasajeros en incidentes derivados de desastres naturales. Las erupciones del Etna son frecuentes. En la última década se han registrado episodios de gran intensidad, con afección recurrente al aeropuerto de Catania y con habituales emisiones de lava y ceniza. TE PUEDE INTERESAR Entre los hitos recientes figura la erupción de finales de febrero de 2017, caracterizada por explosiones incandescentes, cenizas y una colada de lava, seguida en marzo por una explosión freática en un cráter de la ladera sudeste que dejó diez heridos leves. En diciembre de 2018 se abrió otra fase eruptiva con explosiones, emisión de gases y sismicidad que motivó cierres y restricciones en el aeropuerto catanés. A ello se sumó un terremoto de magnitud 4,8 asociado a la actividad del Etna, con heridos leves y daños que llevaron a Sicilia a declarar el estado de calamidad y solicitar la emergencia. En 2021, 2022, 2023, 2024 y 2025 se encadenaron múltiples episodios eruptivos, con columnas de ceniza que en algunos momentos alcanzaron entre cinco y nueve kilómetros de altura, afectando también a la operativa de Fontanarossa. El Etna, uno de los volcanes más activos de Europa, ha ofrecido este sábado un respiro al reducir su actividad eruptiva. Este cambio ha permitido reanudar las operaciones en el aeropuerto de Fontanarossa, en Catania (Sicilia), tras nueve días de cancelaciones, desvíos y miles de pasajeros perjudicados en plena campaña estival.
El Etna da una tregua y se reanudan los vuelos en el aeropuerto siciliano de Catania
Con el nivel de alerta rebajado de rojo a naranja durante la mañana, la gestora aeroportuaria SAC autorizó la reapertura de las áreas C1 y B3. Los vuelos con origen y destino Catania se retomaron a las 14:00 horas, de acuerdo con la información publi













