Actualizado S�bado,

agosto

13:20La frontera del Tarajal en Ceuta amaneci� este s�bado en una calma visible, sin grupos de migrantes ni personas concentradas en las inmediaciones del paso fronterizo, una imagen muy diferente a la vivida el 30 de julio. El tr�nsito funciona con normalidad. Sin embargo, esta aparente tranquilidad se mantiene gracias a un despliegue de seguridad extraordinario a ambos lados de la valla, reflejando una vigilancia intensa.Marruecos mantiene un amplio dispositivo de seguridad con efectivos de la Gendarmer�a, el Ej�rcito y las Fuerzas Auxiliares desplegados por tierra y mar, visible desde Ceuta. La presencia no se limita al paso fronterizo, sino que se extiende a zonas monta�osas y caminos de acceso a la valla, con unidades mar�timas vigilando el espig�n del Tarajal. La estrategia marroqu� busca interceptar a los grupos mucho antes de que puedan alcanzar las inmediaciones de Ceuta, reforzando controles en carreteras, accesos y rutas hacia la frontera. Se han observado autobuses marroqu�es para trasladar a las personas interceptadas lejos del per�metro, incluso hacia el sur de Marruecos si son subsaharianos, buscando impedir que se organicen nuevos intentos de cruce.Espa�a tambi�n ha reforzado su dispositivo. Se ha observado el movimiento de unidades militares espa�olas en Finca Berrocal, una zona sensible, con camiones y un veh�culo blindado circulando por la carretera espa�ola adyacente a la frontera. Este despliegue responde a la posibilidad de que se repita una entrada masiva, similar a la del 30 de julio.En este contexto de m�xima vigilancia, se report� un primer intento de aproximaci�n en los montes cercanos a Benz�. Un grupo de migrantes subsaharianos habr�a intentado acercarse a la frontera, siendo interceptados por fuerzas marroqu�es con escudos y material antidisturbios, quienes aseguraron haber dispersado al grupo antes de que alcanzaran el per�metro. Marruecos se apresur� a comunicar que hab�a frustrado un intento de acceso a territorio espa�ol. No obstante, esta circunstancia, incluyendo si se trat� de una intentona real de cruzar de forma irregular, no ha podido ser confirmada de forma independiente desde el lado espa�ol.La fuerte presencia policial y militar en ambos lados es una consecuencia directa de la crisis del 30 de julio, cuando miles de personas lograron entrar a Ceuta, desbordando la capacidad de respuesta. La frontera est� tranquila, pero la calma se mantiene bajo una extraordinaria y visible vigilancia de ambos pa�ses.MarruecosCeutainmigraci�n