Actualizado S�bado,
agosto
10:41Un nuevo estudio de investigadores de la Universidad Internacional de Florida (FIU) en EEUU ha enfrentado a 119 voluntarios humanos con tres de las especies de mosquitos m�s peligrosas del mundo y ha descubierto que ninguna de las personas participantes resultaba atractiva para las tres especies. Cada mosquito mostr� sus propias preferencias, que depend�an en gran medida de la qu�mica corporal de cada individuo.Los resultados, publicados en la revista 'iScience', podr�an contribuir al desarrollo de nuevos repelentes espec�ficos para cada especie de mosquito. Dado que cada una interpreta de forma diferente el olor humano, los investigadores consideran que identificar los componentes del olor que atraen o repelen a los mosquitos podr�a ayudar a desarrollar nuevas estrategias frente a las enfermedades transmitidas por estos insectos."Aislar los componentes del olor humano que atraen o repelen a los mosquitos podr�a dar lugar a nuevas estrategias para combatir las enfermedades transmitidas por vectores", se�ala Matthew DeGennaro, neurogenetista que dirige el equipo de investigaci�n y el Instituto de Ciencias Biomoleculares de la FIU.Cada especie tiene sus propias preferenciasLas tres especies analizadas fueron 'Aedes aegypti', 'Aedes albopictus', conocido como mosquito tigre asi�tico, y 'Culex quinquefasciatus', o mosquito dom�stico del sur. En conjunto, estas especies transmiten enfermedades como la fiebre amarilla, el dengue, el Zika y el virus del Nilo Occidental, entre otras.El estudio, dirigido por la estudiante de doctorado Kaylee Marrero, es el primero en comparar directamente c�mo responden varias especies de mosquitos a las mismas personas. "No esper�bamos que las especies tuvieran preferencia por personas diferentes cuando comenzamos el estudio", explica Marrero."Me sorprendi� mucho que cada especie tuviera una huella microbiana distintiva que utiliza como se�al", advierte la investigadora. El estudio muestra que cada especie ten�a un conjunto diferente de factores que la atra�an o la repel�anEl 'Aedes aegypti' mostr� preferencia por las personas que no utilizaban perfumes a�adidos y cuya piel carec�a de determinados compuestos vol�tiles. Estos mosquitos, que se alimentan durante el d�a, tambi�n mostraron una ligera preferencia por los hombres frente a las mujeres.Por su parte, el 'Aedes albopictus', el mosquito tigre asi�tico, se sinti� atra�do por niveles elevados de cetonas y por compuestos vol�tiles de origen vegetal que la piel secreta de forma natural. Al igual que el 'Aedes aegypti', esta especie se alimenta durante el d�a.El 'Culex quinquefasciatus', que se alimenta al anochecer, se centr� en cambio en el microbioma de la piel, el ecosistema formado por bacterias, hongos y otros microbios que viven de forma natural sobre la piel humana. Algunas familias bacterianas actuaban como se�ales que favorec�an la alimentaci�n, mientras que otras ahuyentaban a los mosquitos.El olor de la piel puede explicar las diferenciasEl olor humano es un espacio qu�mico complejo formado por m�s de 1.000 compuestos org�nicos vol�tiles, muchos de los cuales todav�a no han sido caracterizados. En lugar de coincidir en qu� personas resultaban m�s atractivas, cada especie mostr� preferencia por un subconjunto diferente de participantes, lo que apunta a que estos mosquitos han desarrollado distintas formas de percibir a los seres humanos.Adem�s de realizar las pruebas de preferencia, los investigadores recogieron muestras de olor y del microbioma de la piel para identificar qu� compuestos y bacterias estaban presentes y en qu� concentraciones."Esto encajaba a la perfecci�n con las diferencias en las bacterias y los olores de la piel", se�ala DeGennaro. "Ahora me queda claro que nuestros microbiomas cut�neos definen nuestra huella olfativa humana. Cada especie encontr� su propia manera de descifrar esa huella".La investigaci�n busca nuevos repelentesLos investigadores de la FIU consideran que identificar y mapear estas se�ales qu�micas espec�ficas de cada especie puede sentar las bases para desarrollar repelentes y estrategias de salud p�blica adaptadas al mosquito m�s relevante en cada regi�n.











