Álex Calatrava (Barcelona, 2000), conocido como Cala, ha jugado desde su infancia hasta la actualidad en la Damm, el Barça, el Sant Andreu, el Jabac i Terrassa, el Horta, el Parets, el Sants, el Costa Brava, el Atlético Madrileño, el Castellón y ahora en el Espanyol. Tras acabar su etapa juvenil, pasó por todas las categorías, desde Primera Catalana hasta cumplir, no sin esfuerzo y constancia, su objetivo de llegar a la élite vestido de blanquiazul. El catalán, habilidoso mediapunta, pasea descalzo por el campo principal de la ciudad deportiva Dani Jarque, como disfrutando el momento, antes de calzarse y atender a La Vanguardia en la grada para explicar su larga travesía por el fútbol y sus sensaciones frente a su deseado estreno en Primera.¿Qué sintió al firmar por el Espanyol y por fin llegar a Primera?Que había cumplido un sueño que tenía desde pequeño. A veces dudé, pero sentí que lo había logrado. Ahora debo saber dónde estoy, pero lo primero es disfrutar porque me ha costado llegar.¿Visualiza el debut en Primera ante el Levante?Tengo muchas ganas e ilusión. Y además jugamos en casa, con la afición. Pienso en el ambiente de un partido de Primera, que es diferente. Quiero saber lo que es ganar en Primera y que la gente disfrute de mi fútbol. Sería bonito.La petición del técnico“Manolo me pide que sea diferencial. Si han apostado por mí, es por lo que he hecho estos años”¿Cuándo peligró más su carrera?Quizá el año que acabé mi etapa juvenil y fui al Parets. Me puse a trabajar porque en Primera Catalana no te da para jugar y vivir del fútbol. Tampoco en el Sants, y en el Costa Brava no mucho.Y empezó a estudiar ingeniería industrial. ¿Se imaginó en otro oficio?Hice un año y poco de carrera. Nunca llegué a imaginarme de verdad fuera del fútbol. En ese instante la vida te lleva a decir ‘tienes que estudiar por lo que pueda pasar’. Todo pasa por algo y me vino bien, pero hacer algo por hacer no suele salir bien y no me salió.También trabajó en un Primark de madrugada.Sí, porque estudiaba por la mañana, entrenaba por la tarde y en el trabajo tenía horarios difíciles. Por suerte ahora vivo de lo que me gusta. No pienso mucho en aquella época. La vida son procesos. Es lo que tocaba hacer y si hubiese necesitado seguir, lo hubiera hecho. He aprendido de todo.Àlex Calatrava posa para 'La Vanguardia' en la ciudad deportiva Dani Jarque. Ana Jiménez / Propias¿Qué le ha aportado el camino hasta Primera?Algo más de experiencia y lo valoro más porque he tenido un camino largo. He jugado desde Primera Catalana hasta Primera y todas las categorías me han servido.¿Nunca dudó de sus opciones?No, he hecho todo lo que dependía de mí y he aprendido a sobreponerme cuando las cosas iban mal. Porque también viví momentos duros, con entrenadores que te ponen menos.¿Ha pesado más la mentalidad o el talento?Un poco todo. Se deben juntar muchas cosas, pero además del talento por lo que sea no me rendí nunca. He seguido intentándolo.¿Y la suerte ha influido?Sí, la suerte siempre te debe acompañar porque por mucho que tomes buenas decisiones el futbol te lo debe devolver. Creo que he tenido suerte, por ejemplo, con las lesiones. También he creado buenos vínculos por el camino. Siempre he tenido esa suerte de ir a sitios que me han ayudado a dar estos pasos y crecer. Me he sabido adaptar muy bien. Y no creo que en el Espanyol sea diferente.¿Cambiaría algo de su proceso?Estoy contento con mi camino. Todo por lo que he pasado me ha hecho llegar al Espanyol y ser fuerte. La opción que me ha venido he sentido que era la mejor, y he hecho porque sea la mejorSu padre también fue futbolista y llegó a Segunda B. ¿Cómo le sirvió su experiencia?Fue portero y jugó en equipos como el Cerdanyola. Siempre me apoyó. Desde pequeño me ha llevado a los campos. Me apretaba cuando las cosas bien y mal. Me llevaba a Terrassa, cuando estaba en el Costa Brava, y eso hizo que también lo siguiera intentando. Aunque me exijo yo mismo.¿Cuándo vislumbró que haría carrera en el fútbol?Cuando fui al filial del Atlético ya era todo más profesional y estaba respaldado por un primer equipo grande. Ahí empecé a ver que podía llegar, a creérmelo de verdad. Hasta entonces jugaba para disfrutar y lo veía como un sueño.La petición del técnico“Estudiaba por la mañana, entrenaba por la tarde y de noche trabajaba. Ahora vivo de lo que me gusta”¿El impulso definitivo se lo dio el Castellón?Me vino de maravilla el Castellón por el estilo y la idea de juego. La parte ofensiva es lo mejor que tengo y allí crecí mucho a nivel defensivo, que es lo que más me costaba.¿Y ya ha notado el nivel de Primera en el Espanyol?Sí, es un ritmo diferente con los pases y la precisión. Los compañeros son mejores. Y si estás predispuesto a seguir aprendiendo ellos te hacen mejor a ti. Coger ese punto de más de Segunda a Primera también pasa por conocer a los compañeros y su manera de jugar.¿Ya se ha adaptado a ese nivel?Debo estarlo, es lo que toca. Me gusta porque me exige más. Si tu compañero no falla, tú no puedes fallar, y eso a un jugador en crecimiento como yo me va bien. Estoy conociendo a la gente, el ambiente es bueno. Me ayudan a adaptarme, todos me dan consejos.¿Se parece un vestuario de Primera Catalana a uno de Primera?Algo se parece. Si te toca un vestuario bueno y sano la gente siempre intenta ayudarte, pero a diferencia de Primera Catalana aquí todos se están jugando cosas, su familia, su futuro…Ha tenido una trayectoria parecida a la de Manolo González, que le quiso para el Badalona.No se ha dado una conversación sobre nuestro pasado, pero yo sé de dónde viene y él sabe de dónde vengo. Solo hemos hablado sobre lo que debo hacer en el campo.¿Y qué espera de usted Manolo González?Que sea determinante como en el Castellón, ese jugador diferencial. Si han apostado por mí, es por lo que he hecho estos años.¿Qué le ha sorprendido más de del Espanyol?De momento el estadio. También la profesionalidad. La diferencia entre Segunda y Primera es sobre todo la exigencia. No cambia tanto el nivel de las instalaciones o entrenamientos.Y ahora que ha cumplido el sueño de Primera, ¿cuál es su meta?Seguir creciendo. He llegado al Espanyol en un momento bueno de mi carrera. Me queda mucho por aprender y puedo ayudar mucho al equipo.Dudas deportivas y de mercado antes del debut oficialLa pretemporada del Espanyol ha arrojado más dudas que ilusión antes del debut oficial. El equipo de Manolo González, que encara su cuarto curso, el tercero de inicio, cerró el verano con un balance de dos triunfos, tres empates y una derrota que destapó lagunas defensivas y poca pólvora arriba. La lesión de Kike García ha hecho daño, pero Marcos Fernández, gran irrupción, ha sumado goles. Monchi se ha presentado con cuatro fichajes (Cala, Hartman, Moscardo y Unai), pero falta cerrar “dos o tres” contrataciones, sobre todo un extremo, que aporten más garantías.