El lateral azulgrana es el aliado en la plantilla de Lamine, que se perderá el duelo en Praga
Lamine Yamal aterrizó en el primer equipo del Barcelona con 15 años. Por entonces, en un conjunto que todavía dirigía Xavi Hernández, estaban leyendas azulgrana como Piqué, Busquets y Jordi Alba, además de jugadores consagrados como Robert Lewandowski, Dembélé y De Jong. En los primeros entrenamientos, el delantero se encontró con la hostilidad de Alba —“Iba caliente”, recordaba el 10 tiempo después—, pero con la amistad de Alejandro Balde. Entre el delantero y el lateral se forjó una amistad que fue el enlace para el dúo más simbólico de la última Eurocopa ganada por España en Alemania: Nico Williams-Lamine Yamal. “En el Mundial de Qatar, Nico iba para todos lados con Balde; cuando Lamine se sumó a la selección, Balde fue el que llamó a Nico para que cuidara a Lamine”.
De hecho, Balde es de los que no tiene problemas en hablar de cara con Lamine: “Es el mejor del mundo, pero a veces hay que tirarle de la oreja”. Cuando Lamine llegó al primer equipo, Balde ya acumulaba más de 50 partidos con ellos, además de haber jugado en los cuatro duelos que España disputó en Qatar 2022. Y eso que por entonces, solo tenía 19 años. Sin embargo, desde octubre de 2023, el lateral del Barcelona no regresa a Las Rozas. “Creo que todos los jugadores también jugamos para ir a la selección. Es un sueño. Es verdad que llevo dos años sin ir, pero cada día me esfuerzo para volver. Depende de mí y no depende de mí. Ojalá pueda volver”, levantó la mano el azulgrana. Inamovible Cucurella del once inicial de Luis de la Fuente, Balde busca sumarse, al menos, a la lista del seleccionador para Estados Unidos, Canadá y México.






