La Cámara de Comercio de València ha emitido un informe en el que defiende la necesidad estratégica de prolongar la vida útil de la central nuclear de Cofrentes más allá de la fecha prevista para su cierre, previsto para el 30 de noviembre de 2030. La entidad toma como punto de partida el dictamen del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) favorable a la continuidad de la planta de Almaraz hasta 2030, una decisión que, a juicio de la entidad valenciana, sienta un precedente aplicable a la instalación de la comarca del Valle de Ayora-Cofrentes.

El presidente de Cámara Valencia, José Vicente Morata, ha subrayado que la resolución sobre la planta extremeña “refuerza la necesidad de replantear el calendario de cierre de las centrales nucleares en España”. “Desde la Cámara creemos que esa misma reflexión debe aplicarse a Cofrentes. Mantener un mix energético equilibrado es fundamental para garantizar el suministro eléctrico, preservar la competitividad de nuestras empresas y acompañar con garantías la transición hacia un modelo energético cada vez más sostenible”, ha aseverado el dirigente empresarial.

El documento elaborado por Cámara Valencia destaca que la planta aporta más de la mitad de la producción eléctrica de la Comunitat Valenciana, con una generación predecible superior a los 7.900 gigavatios hora (GWh) anuales. A pesar de representar solo el 5,5% de la potencia instalada en el conjunto del país, el parque nuclear español genera alrededor del 20% de la electricidad nacional gracias a un factor de carga próximo al 84% y una disponibilidad media del 90%.