Las compañías eléctricas propietarias de la central nuclear de Almaraz celebran la decisión del Gobierno de extender, hasta 2030, la vida útil de la instalación energética extremeña, pero consideran que podría dar mucho más de sí. Tanto, como un total de 80 años de vida en pleno funcionamiento. En un comunicado hecho público por Centrales Nucleares Almaraz-Trillo (CNAT), la agrupación formada por Iberdrola, Endesa y Naturgy para explotar Almaraz y también la central de Trillo (Guadalajara), estas empresas aseguran que la extensión “supone un reconocimiento al trabajo desarrollado por el equipo de profesionales de la Central Nuclear, así como al permanente esfuerzo inversor para la mejora de su seguridad, actualización y modernización tecnológica”.Iberdrola, a través de su filial Iberdrola Generación Nuclear, es dueña del 52,687% de Almaraz. Endesa cuenta con un 36,021%, y Naturgy, el 11,292% restante. Estas empresas defienden que esta central “es una infraestructura esencial”, así como “el principal motor socioeconómico de su entorno”. Según sus datos, la instalación suministra más del 7% de la electricidad consumida en España. Las mismas dicen reiterar su compromiso “para seguir operando la Central Nuclear de Almaraz de forma segura, fiable, eficiente y manteniendo los altos estándares que la sitúan entre las mejores centrales del mundo”.Además, estas subrayan que la infraestructura se encuentra “en las mejores condiciones técnicas”, y la comparan con la central nuclear gemela de North Anna, situada en el estado de Virginia (Estados Unidos). Esta, dicen, “ha obtenido la licencia de operación para 80 años”. Hace dos años, la Comisión Reguladora Nuclear de Estados Unidos renovó por 20 años más las licencias operativas de las dos unidades que forman la central de North Anna, extendiendo su vida útil hasta 2058 y 2060. Entonces, cada reactor completará 80 años de vida, dado que iniciaron su actividad en 1978 y 1980.Almaraz inició su actividad en 1983, por lo que en 2030 cumplirá 47 años en marcha. Sus dueños señalan que la inversión anual para su mantenimiento está en los 50 millones de euros.Como adelantó EL PÁIS en octubre, Iberdrola, Endesa y Naturgy valoraban pedir formalmente al Ministerio para la Transición Ecológica una prórroga de tres años para la instalación, cuyo cese de actividad estaba previsto para el 1 de noviembre del año que viene en su primera unidad. Algo que hicieron de manera formal el día 30 de aquel mes.“La decisión de la continuidad de Almaraz hasta 2030 se posiciona en la línea estratégica marcada por la Unión Europea, que apuesta por el mantenimiento de las centrales nucleares en funcionamiento para garantizar la seguridad y autonomía energética de la Unión a través de la aportación a la red eléctrica continental de una fuente firme y síncrona como es la energía nuclear”, concluyen los propietarios de Almaraz.