El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha dado este jueves el visto bueno al dictamen técnico sobre la solicitud para prolongar el funcionamiento de la central nuclear de Almaraz (Cáceres) hasta junio de 2030. Las eléctricas copropietarias de la central, Iberdrola, Naturgy y Endesa, habían solicitado esta prórroga para una central que genera cerca del 15% de las necesidades eléctricas de la Comunidad de Madrid y el 7% de la demanda española.
La decisión final está ahora en manos del Gobierno que será el responsable de decidir si la central seguirá operando o no más allá de los plazos establecidos, con el cierre de su primer reactor previsto para 2027. Fuentes del Ministerio de Transición Ecológica informan que esperan al informe para emitir una posición.
El pleno del CSN se reunió este jueves y emitió un informe favorable “con condiciones” a la autorización, que se apoya en “la comprobación del correcto funcionamiento de la central y en el mantenimiento del nivel adecuado de seguridad”.
Las principales condiciones tienen que ver con el mantenimiento de personal necesario para cumplir las funciones de seguridad entre los años 2028 y 2030, toda vez se ha comprobado que existe combustible para cubrir la prórroga y que las instalaciones están en buen estado para mantener la seguridad, en base a 29 documentos elaborados por 16 áreas especialistas del CSN.










