En camisa de once varasSilvia Herv�s, la mujer detr�s del fen�meno editorial Alice Kellen, ha vendido m�s de tres millones de ejemplares. Acaba de publicar 'El club del Olvido y dos de sus novelas han llegado a la pantalla: 'Todo lo que nunca fuimos' y 'El mapa de los anhelos'Actualizado S�bado,
agosto
00:07Estar en casa escribiendo suena bastante relajado.S�, a veces necesitas ese tiempo. De hecho, a veces le digo a la editorial que, si no tenemos tiempo para ocuparnos de nuestras cosas, no puede haber una siguiente novela.Empez� a escribir con 14 a�os y a publicar con veintipocos. �En aquella �poca escrib�a a destajo?Escrib�a dos o tres libros al a�o. Me lo tomaba como un trabajo: unas cinco horas al d�a, sin distracciones, los 365 d�as del a�o. Durante los primeros ocho a�os que publiqu� no hac�a promoci�n: ni entrevistas, ni ferias, ni firmas.Suena a que echa un poco de menos esa �poca de escribir y desaparecer.Escribir es la m�nima expresi�n de exposici�n: est�s sola en tu rinc�n. Las entrevistas y las ferias son lo contrario, aunque entiendo que a los lectores les hace ilusi�n ponerte cara y voz. Al principio me costaba m�s, pero he ido saliendo de mi zona de confort y ahora lo disfruto de otra manera.Su seud�nimo naci� en una �poca en la que nadie imaginaba que las redes acabar�an convirtiendo a todo el mundo en una especie de personaje p�blico.Cuando publiqu� mi primera novela en Amazon, la plataforma acababa de aterrizar y no sab�a qu� repercusi�n tendr�a. No ten�a ninguna expectativa de que aquello fuera a convertirse en mi trabajo: era un hobby. El seud�nimo tambi�n me proteg�a porque escribir era algo muy m�o que no compart�a demasiado con mi entorno.�Y ahora le cuesta m�s proteger esa parte peque�a?Tiendo m�s a lo privado, pero entiendo que, si me dedico profesionalmente a esto, hay un m�nimo de promoci�n que forma parte de mi trabajo. Intento que todo gire en torno a la novela. A veces me proponen colaboraciones que no tienen relaci�n con mi labor como escritora y paso. No me siento c�moda. No quiero que se descontrole y acabar siendo m�s una promotora que una escritora.�C�mo de cansino es que le pregunten por su seud�nimo?Probablemente sea la pregunta que m�s detesto.Ah� le va: �Silvia o Alice ? �Cu�l de los dos nombres le resulta m�s extra�o?Ya no me choca ninguno. Si alguien de mi entorno privado me llamara Alice ser�a raro, pero en el contexto laboral estoy acostumbrada. La mayor�a de la gente me llama Silvia. Y no, no lo veo como un alter ego. �Que soy la misma persona!En 'El Club del Olvido' hay una ciudad que podr�a ser Madrid, Barcelona o ninguna de las dos. �Le gusta dejar al lector un poco perdido?Me gusta jugar con la ambig�edad. Yo visualizaba Vallecas, pero tambi�n imaginaba que hab�a playa, as� que dudaba entre Madrid y Barcelona."Me parece curioso que la novela rom�ntica se desprecie tanto"La novela gira alrededor de cuatro hombres que llevan 30 a�os siendo amigos. Lo curioso es que, en muchos casos, probablemente llevan 30 a�os sin hablar de verdad.Creo que los hombres necesitan esa comunicaci�n tanto como nosotras, pero en su caso muchas veces es algo subterr�neo. Tengo amigos que llevan 20 a�os de amistad y jam�s han hablado de sus relaciones de pareja ni de c�mo se sienten. Aunque la lealtad sea la misma, llega un punto en el que falta profundizar y conocerse.�Escribe sobre hombres, ni�os, ancianos, mujeres con vidas muy distintas a la suya... �No le da miedo que alguien le diga que no puede ponerse en la piel de determinados personajes?No me importa, para nada, escribir desde el punto de vista de un hombre. Si no fuera as�, solo podr�a escribir novelas sobre una mujer de 36 a�os con dos hijos. �Vaya tost�n, no? Todos compartimos historias de p�rdida, dolor y anhelo.As� que el reto es siempre el mismo.Para m�, escribir como un hombre representa el mismo reto que escribir sobre un ni�o de seis a�os o sobre una mujer con una personalidad completamente distinta a la m�a.�Cu�l es el prejuicio sobre Alice Kellen que m�s pereza le da?A veces tengo la impresi�n de que, antes de conocerme, la gente asume que soy una persona extremadamente feliz, muy dulce y muy rom�ntica. No va conmigo.�No es rom�ntica?[R�e]Ha escrito 17 libros. A estas alturas, �de d�nde saca tantas vidas?Un autor tiene que picotear y escarbar de aqu� y de all�. Siempre hay elementos autobiogr�ficos escondidos. Algunos personajes se parecen m�s a ti y otros no tienen nada que ver. Un escritor debe observar constantemente su entorno.�Y nunca le ha pasado que alguien se reconozca en una novela y pensar: �Uy...�?En parte, pero... es parte del juego. Es normal que se cuelen di�logos de la vida real, personas... La gente de tu entorno puede encontrar rastros en tus textos, a veces incluso sin que t� misma te des cuenta.�Y sigue teniendo que explicar que no todo lo que escribe es �una historia de amor�?Yo solo digo que me parece curioso que el romance se desprecie tanto. Existe la idea de que la novela rom�ntica consiste �nicamente en dos o tres personas que se enamoran. Eso si que es cansino.�A qu� atribuye este prejuico?A hablar sin saber. A no haber le�do romance. La historia de amor es el hilo conductor, pero puedes hablar del duelo, la identidad, la memoria, el paso del tiempo, la amistad o las relaciones familiares.�Cu�l era su peor pesadilla al ceder sus historias para la pantalla?Que los cambios necesarios rompieran la esencia de la historia. Y la elecci�n del reparto.�Cu�l ha sido su �ltima batalla?Mi gran batalla con Netflix Espa�a fue que no cambiaran el nombre del personaje de Will y que eso se justificara de alguna manera. Tambi�n quise leer los guiones y poder opinar. Si intentas luchar por todo, terminas perdiendo.�Qu� libro tirar�a a una piscina?La Celestina. Le tengo man�a desde el colegio.No es muy rom�ntico, desde luego.No, no.







