El grupo municipal del PSOE en el Ayuntamiento de Huelva perdi�, el pasado mes de marzo, a uno de sus once concejales. No era, ni mucho menos, la primera salida de un concejal. De hecho, desde las elecciones municipales de 2023, el Partido Socialista hab�a perdido ya antes a otros ocho, pero la marcha de Luis Albillo fue m�s dolorosa y m�s simb�lica. Dolorosa porque, a diferencia de lo sucedido con quienes se fueron antes que �l, no dej� su acta de concejal, sino que se pas� al grupo de no adscritos, de manera que no solo perdi� el PSOE onubense un nombre, sino, sobre todo, un asiento en la corporaci�n de la capital. Y simb�lica porque Albillo no era un concejal cualquiera. Con el �ltimo alcalde socialista de Huelva, Gabriel Cruz, form� parte del equipo de gobierno como delegado de Infraestructuras y Movilidad.La renuncia de Albillo, a pesar de ser la novena, ha sacudido los cimientos de la agrupaci�n local socialista como no lo hab�an hecho las precedentes porque, seg�n lo que ha trascendido, detr�s est�n las desavenencias internas a cuenta del que ser� el pr�ximo candidato a la Alcald�a, el hasta hace poco parlamentario auton�mico Enrique Gavi�o.En realidad, las salidas de concejales del grupo socialista en la capital onubense comenzaron casi el d�a despu�s de los comicios de hace tres a�os. La p�rdida del gobierno frente al PP y su paso a la oposici�n conllev� que cuatro de los ediles del PSOE, los que ocupaban los puestos del 7 al 9 de la lista electoral m�s el 11, ni siquiera tomaran posesi�n de sus actas y protagonizasen una aut�ntica espantada.Solo cinco meses despu�s, se produjo una nueva baja y otra m�s en febrero de 2024, pero el candidato que deb�a tomar posesi�n tras esta �ltima marcha renunci� tambi�n, como lo har�a, en mayo de ese mismo a�o la n�mero dos de la lista. En total, con la de Albillo, ocho deserciones.Aunque el PSOE onubense ha tratado de minimizar el impacto de la salidas de sus concejales del Ayuntamiento de Huelvba, lo cierto es que la sangr�a de ediles no es exclusiva de la capital, aunque aqu� se concentra el grueso de las renuncias.En poco menos de tres a�os, el socialismo onubense ha sufrido una aut�ntica sangr�a en toda la provincia, con cerca de 70 ediles que han dado el portazo. Hay municipios en los que, incluso, se ha agotado la lista electoral y han tenido que recurrir a los suplentes para cubrir los huecos, como es el caso de la localidad de Trigueros.El listado de municipios en los que el PSOE ha experimentado bajas es largo, al menos 16, e incluye ayuntamientos importantes (adem�s del de la capital), como el de Ayamonte (han salido cinco ediles); Cartaya (otros cinco); Aljaraque (se han ido cuatro) o Almonte (un abandono por ahora).Sostienen desde el partido que dirige Mar�a Eugenia Lim�n que las deserciones y los relevos forzados son un proceso "normal y habitual" a todas las formaciones pol�ticas, pero en el caso del PSOE onubense es un s�ntoma del mal que le corroe desde hace a�os, la p�rdida de poder institucional de la que fue la organizaci�n pol�tica m�s poderosa desde los comienzos de la democracia el siglo pasado. Una crisis que tiene en los resultados electorales su cara m�s visible, en cuanto a que, elecci�n tras elecci�n, los socialistas han ido perdiendo apoyos y poder.Pero volviendo a Huelva, las renuncias masivas de ediles que sufre el PSOE all� es solo un s�ntoma de la crisis en la que est� sumido el partido que anta�o fue hegem�nico. Una crisis que tiene en los resultados electorales su cara m�s visible, en cuanto a que, elecci�n tras elecci�n, los socialistas han ido perdiendo apoyos y poder.Los comicios auton�micos de 2015 fueron, por as� decirlo, los �ltimos de bonanza del PSOE de Huelva. A�n era todopoderoso y en esa provincia la lista socialista logr� el 40,96% de los votos, es decir, seis esca�os, frente al 26,45% del PP, con la mitad de diputados. Fue uno de los mejores resultados del PSOE en toda Andaluc�a en aquella ocasi�n.En las regionales de 2018 empez� el declive, aunque todav�a super� el PSOE onubense al PP. Obtuvo el 31,6% de los votos y cuatro esca�os. Y ya en 2022 lleg� el hundimiento del socialismo, superado ampliamente por un Partido Popular subido a la ola entusiasta de Juanma Moreno tras su primera legislatura como presidente. El PP consigui� el respaldo del 42,72% de los votantes, o sea seis esca�os, y el PSOE s�lo el 27,39% y cuatro esca�os. Los populares duplicaron sus diputados y ganaron en 56 de los 80 municipios.Si la ca�da en las elecciones auton�micas ha sido dura para el PSOE onubense, m�s lo ha sido la que experimentaron en las municipales de 2023. Por primera vez en la historia democr�tica del pa�s, el Partido Popular logr� la mayor�a en el pleno de la Diputaci�n Provincial, arrebat�ndole al PSOE una instituci�n que no hab�a conocido otro gobierno y un instrumento fundamental en su estrategia de articulaci�n territorial.La de Huelva era, junto a las diputaciones de Sevilla y Ja�n, una de las principales instituciones que el PSOE hab�a podido conservar en Andaluc�a, una vez que el PP le arrebat� la Junta y la mayor�a de los ayuntamiento importantes. Tras la ca�da de Huelva, el partido que ahora lidera Mar�a Jes�s Montero solamente retiene las diputaciones de Sevilla y Ja�n.Detr�s de la crisis del PSOE onubense, dicen fuentes socialistas, est� tambi�n el cierre en falso del cisma interno que vivi� en la etapa de Juan Espadas. Con la llegada de Montero y su empe�o en empujar hacia direcciones de consenso e integraci�n, en Huelva se arm� un pacto entre los susanistas y la actual secretaria general, Mar�a Eugenia Lim�n, que no convenci� a muchos.De hecho, apuntan desde ese partido, "hoy hay mucha gente que se ha desvinculado, el partido est� desactivado", empezando por quien fue el referente del susanismo en esta provincia, Ezequiel Ruiz. Al frente siguen, a�aden las fuentes, "las mismas personas", sin que haya habido renovaci�n efectiva. Y esto se ha traducido, adem�s, en "desencanto" y en una p�rdida de militantes que cifran en torno al 30%.Entre los socialistas onubenses, asimismo, se extiende la impresi�n de que, tras la debacle del pasado 17 de mayo, la puntilla vendr�, definitivamente, en las municipales del a�o que viene, que Montero ha ordenado empezar ya a preparar. La esperanza, dicen, es que despu�s de quedar pr�cticamente hundido empiece, esta vez s�, a recuperar el terreno perdido.