Finalmente, casi una década más tarde, Serkan Kurtulus deberá enfrentar su pena en Turquía, su país natal. En las últimas horas, las autoridades de Argentina resolvieron la extradición del mafioso, requerida por Ankara en el marco de una causa judicial en la que fue condenado a prisión perpetua, acusado de ser el líder de una banda de sicarios. Kurtulus estaba preso en Buenos Aires desde 2020, cuando lo detuvieron mientras caminaba por Puerto Madero, barrio porteño en el que vivió durante unos meses tras ingresar ilegalmente al país. La suerte de Kurtulus ya andaba torcida desde junio de 2020. En rigor, la extradición que ordenaron las autoridades argentinas en las últimas horas es el último eslabón de un camino de fugitivo que llevaba casi una década. Kurtulus, el temible mafioso de Esmirna, Turquía, tiene las horas contadas en Argentina, dado que ya llegó al país una misión de Interpol Estambul para llevárselo a bordo de un avión de Turkish Airlines que partirá desde Ezeiza, sin escalas, hacia esa ciudad turca.La medida adoptada por las autoridades argentinas fue requerida desde Ankara, la capital de Turquía. Fue firmada por el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 8, a cargo de Marcelo Martínez de Giorgi, que concedió la extradición de Kurtulus. El turco llevaba casi seis años preso en el Complejo Penitenciario Federal N° 1 de Ezeiza.Este viernes la ministra de Seguridad nacional, Alejandra Monteoliva, se expidió respecto del caso: "Argentina no es refugio para delincuentes. Ley y Orden". Extraditamos a Serkan Kurtulus, un ciudadano turco acusado de integrar y dirigir organizaciones criminales armadas y de participar en homicidios agravados, robos, amenazas con armas, privaciones ilegales de la libertad y otros delitos vinculados al crimen organizado.A través de… pic.twitter.com/U0cRf90kBJ— Ministerio de Seguridad Nacional (@MinSeguridad_Ar) August 14, 2026
Extraditan a Turquía a Serkan Kurtulus, un mafioso condenado a prisión perpetua que estaba preso en Argentina
Kurtulus ingresó al país en 2019 con un pasaporte falso y se instaló en Puerto Madero, donde lo atraparon en plena pandemia mientras caminaba por la calle.Tras pasar seis años preso, ahora lo trasladan a Turquía, donde enfrenta una condena a prisión perpetua.







