Pasan los días y Colombia intenta reponerse de la emergencia que desató el fuerte terremoto ocurrido el pasado 10 de agosto. Unidad y esperanza es lo que hay en medio de una catástrofe.Los organismos de emergencia trabajan a toda marcha para intentar encontrar personas con vida, aunque con cada hora que pasa disminuye esta posibilidad.De acuerdo con cifras oficiales, hasta el momento hay 285 muertos, pero se teme que el número pueda ir aumentando. Las labores no solo se centran en los rescates, sino en preservar y rescatar la memoria de aquellos que fallecieron por el movimiento telúrico.SEMANA estuvo en la ciudad de Cali y pudo constatar cómo un grupo de personas, unidos en solidaridad, están buscando salvaguardar esos recuerdos de las víctimas mortales.David Tamayo, geólogo magíster en Gestión del Riesgo de Desastres, nuevo director de la UNGRD, explica por qué el terremoto en Colombia tuvo ese impacto y duraciónCarlos Diaz, psicólogo clínico, explicó que, junto a un gran grupo de personas, se están encargando de recoger los elementos y hacer una clasificación para que, posteriormente, los familiares de las víctimas se puedan acercar y recoger las pertenencias.“Están saliendo muchas cosas, pero no todas se pueden almacenar porque hay problemas de riesgo cruzado por la contaminación biológica que hay”, señaló.En este punto hay ropa, zapatos, libros, fotografías, arreglos navideños, peluches y todo tipo de objetos que pertenecían a quienes lamentablemente murieron en el terremoto.Poco a poco, según precisó Díaz, los familiares van ingresando al sitio, reconociendo estos elementos y se los pueden llevar, aunque las reacciones siguen siendo un poco duras por el dolor que hay, para lo cual se cuenta con la asistencia de psicólogos.SEMANA llega a San José del Palmar (Chocó), epicentro del terremoto en Colombia: paradójicamente allí no hubo personas fallecidas“En un primer momento hay mucho shock, es escalofriante obviamente ver elementos que hacían parte de los recuerdos familiares. Pero también en algunos casos sirve para tomar una memoria a largo plazo de lo que queda de esa persona que ya no se encuentra con nosotros”, expresó.Díaz señaló que esto es muy importante ya que son los últimos recuerdos que quedan de estas personas, por lo que es una forma de reparar, de algún modo, todo lo que ha pasado y se está viviendo en distintas zonas del país.“Esto les permite llevarse una parte de la memoria de su familiar fallecido y también sanar, de alguna manera, aquellos vínculos que se rompen por todo esto y el tejido social hay que volverlo a constituir”, mencionó.“Esto es lo único que podemos hacer por ahora en cuanto a lo material, y en cuanto a lo humano, por eso estamos tan unidos aquí en la ciudad de Cali y todo el país en general”, añadió.