Noticia Exclusivo suscriptores Brigadas civiles, socorristas y militares trabajan a contrarreloj entre los escombros de 56 edificaciones colapsadas, buscando a 193 desaparecidos. Rescatistas y ciudadanos forma una cadena de esperanza y vida. Foto: Carolina Bohórquez / EL TIEMPOPERIODISTA11.08.2026 16:24 Actualizado: 11.08.2026 16:24

El estallido de aplausos rompió la penumbra de la madrugada de este 11 de agosto en el terreno donde se había levantado desde hace décadas lo que fue el edificio de Torres del Limonar, entre los barrios Capri y Nuevo Rey en el sur de Cali. Hoy quedó reducido a destrozos. LEA TAMBIÉN Rescatistas y ciudadanos forma una cadena de esperanza. El edificio Torres del Limonar en escombros. Foto:Carolina Bohórquez / EL TIEMPORescatistas y ciudadanos forma una cadena de esperanza. El edificio Torres del Limonar en escombros. Foto:Carolina Bohórquez / EL TIEMPOSobre una tabla rígida de salvamento, el cuerpo con el torso desnudo de Carlos Esteban Rebolledo emergía finalmente a la superficie, rescatado de entre las toneladas de concreto que lo mantuvieron aprisionado durante 32 horas. LEA TAMBIÉN "Muy bien, muy bien. ¡Bienvenido!", le decía una multitud que formó una cadena humana para ir sacando trozos de escombros. ¡"A unos metros de mí hay un parcero. Él está vivo. ¡Escúchenlo! ¡Escúchenlo! ¿Sí lo escucharon? Traten de localizarlo", insistía Esteban mientras el séquito de bomberos lo sacaban habiéndole puesto encima una chaqueta del organismo de socorro cuando aún no había salido el sol. "Él está ahí. El parcero está ahí", decía Carlos Esteban a los socorristas.El llanto de este joven, de no más de 30 años, se mezclaba con el polvo y la fatiga de quienes hicieron posible su rescate. Rescatistas y ciudadanos forma una cadena de esperanza. El edificio Torres del Limonar en escombros. Foto:Carolina Bohórquez / EL TIEMPOCon las manos en el rostro y con algunas heridas, una que era evidente a la altura del hombro derecho, Carlos Esteban formuló otra pregunta: "¿La torre de mi abuela está bien? ¿La torre de mi abuela se destruyó? ¿Será que mi abuela salió", repetía con desesperación. Una familiar le contestó en ese momento: "Ella no ha salido". Más de 80 rescatados: alcalde de Cali LEA TAMBIÉN Una noticia de esperanza en medio de la emergencia. Foto:Con el paso de las horas, la alegría del milagro se volvió en sollozos; minutos después se confirmaba que su hermano, Alejandro, no sobrevivió al colapso, sumándose a más de 60 personas que murieron por el desastre natural en Cali, cifra que fue precisada por la Alcaldía, que en un comienzo había señalado que se superaban los 80 reportes. A pesar del dolor por el hermano de Esteban, los rescatistas siguieron con el compromiso de salvar a más personas, escarbando la tierra con las uñas en busca de la adulta mayor y más sobrevivientes. LEA TAMBIÉN Es que Cali cambió para siempre en pocos segundos por el terremoto de magnitud 7,4 del lunes que derribó 56 edificaciones en la capital del Valle del Cauca, dejando sin rastro a 193 personas en toda la capital vallecaucana, como lo ratificó el alcalde de la ciudad, Alejandro Eder.El mandatario regresó un día después del sismo a inspeccionar las labores para hallar más vidas entre los escombros de lo que fue el edificio Torres del Limonar donde la esperanza sigue prevaleciendo. Allí, los cinco pisos de la estructura se vinieron abajo por completo.Rescatistas y ciudadanos forma una cadena de esperanza. El edificio Torres del Limonar en escombros. Foto:Carolina Bohórquez / EL TIEMPOLo que antes era la piscina del complejo quedó transformado en una plancha invertida: un mosaico de baldosas azulejas expuestas al cielo sobre la cubierta colapsada. A un costado de la ruina, el alcalde Eder coordinó y rogó por avanzar en esta lucha titánica. Su voz se quebró al pensar en Diana Troncoso, también atrapada por la mole de cemento. Declaran la emergencia en Cali"Han sido 24 horas bastante complicadas, ya tenemos confirmadas en Cali 56 estructuras colapsadas. Además, tenemos la red hospitalaria de Cali al tope, estamos al 100 % y ya declaré la emergencia (declaratoria de calamidad pública, urgencia manifiesta y alerta roja hospitalaria) porque no podemos seguir recibiendo gente por así decirlo. Pero también hay buenas noticias. Tenemos ya alrededor de 80 personas rescatadas por la ayuda de otras partes de Colombia. Aquí justamente llegaron los bomberos de Bogotá que están acompañando a los bomberos de Cali, de Yumbo y de Jamundí, en este rescate en Torres del Limonar", dijo Eder. LEA TAMBIÉN Fue en ese momento cuando los socorristas, rescatistas y soldados también gritaban otra identidad: "¡Valentina!".De pronto, un rescatista levantó el brazo y empuñó la mano derecha. El gesto se replicó como una ola. En la calle, la multitud que se agolpó entre las carpas de la Cruz Roja y de la Secretaría de Gestión del Riesgo distrital se enmudeció de inmediato. El silencio fue total, un vacío sagrado necesario para escuchar los lamentos subterráneos.La solidaridad civil se siente en el aire, decía un socorrista que advertía no solo la necesidad de no hablar, sino de no caminar porque cualquier pisada retumba en la misión y puede ser un distractor al afinar el oído. Mientras tanto, el alcalde de Cali reiteró que unas 25 personas continúan bajo los techos desplomados de las Torres del Limonar, repitiendo que cada segundo cuenta.En la oscuridad, el ingeniero civil William González, orgulloso de ser caleño, se abrió paso con su infaltable casco de obra entre el cordón de seguridad cargando su propia cámara térmica, logrando registrar los puntos de calor que han confirmado que el corazón de la estructura aún late. Ya los rescatistas habían aplaudido por recuperar con vida a seis personas que dejaron atrás esa prisión en que se había convertido el desaparecido edificio, de acuerdo con las cuentas que llevaba la Junta de Acción Comunal de Nuevo Rey. Rescatan a una mujer que se emocionó por tener a sus gatas vivasMientras vecinos de este barrio y de Capri concentraban las miradas en la mole de hierro retorcido, a unos tres kilómetros de distancia la tragedia se repetía en el barrio El Refugio.Un pelotón de ciudadanos de a pie, miembros de fundaciones, delegados de organismos de socorro y agentes de la Policía Nacional removían toneladas de escombros a mano limpia.Desde las entrañas de la tierra, la voz de Jessica Ávila, una esteticista de poco más de 30 años, se negó a apagarse. Gritó durante horas hasta que lograron abrir un túnel hacia ella. Al salir a la superficie, la prioridad de Jessica no eran sus heridas, sino sus gatas: Lía y Perla. Su amigo, Christian Raigosa, quien se había sumado a las tareas de búsqueda como un rescatista improvisado, la encontró a pocos metros de una gigantesca retroexcavadora. Una vez que supo que Jessica estaba a salvo, Christian no abandonó el lugar. Se cubrió la cabeza con una pañoleta roja, se ajustó una gorra de los Yankees de Nueva York y volvió al frente de la estructura colapsada en El Refugio, en el sur caleño. Minutos después, levantó su propio puño cerrado, exigiendo silencio absoluto para intentar cazar el clamor de otro sobreviviente.Hacia la madrugada de este 11 de agosto, la cifra oficial en la ciudad superaba los 40 rescatados y después, el monto se dobló.El foco regresó a Torres del Limonar, donde en determinados intervalos continuaba la búsqueda de otros sobrevivientes. "¡Silencio! ¡Silencio!", dijo un rescatista empuñando la mano, de nuevo, y la multitud repitió el movimiento. Fue el llamado para no musitar palabra con la expectativa de que al gritar el nombre hubiera una respuesta.Cinco kilómetros desde este lugar hasta la autopista Sur, en el motel Molino Rojo se culminaron las labores de rescate de tres personas, en medio de una infraestructura que cayó derribada, junto a otra que está en riesgo de desplomarse. Un funcionario de la Alcaldía de Cali indicó que se busca al dueño del establecimiento para analizar un peligro todavía latente para pensar en la posibilidad de la demolición.Tras unos segundos de angustia, la esperanza volvió brotar entre las grietas de las ruinas de Torres del Limonar: "Una muchacha contestó", comentó sonriendo otro de los brigadistas sobre otra vida que no se apaga, mostrando cómo la batalla contra la adversidad en Cali no cesa.CAROLINA BOHÓRQUEZ RAMÍREZCorresponsal de EL TIEMPO CaliConsulte más noticiasRescates tras el sismo. Foto: Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.