El récord de trabajadores en España alcanzado el pasado mes de julio, de 22,5 millones de personas afiliadas a la Seguridad Social, se explica en gran parte por el fuerte tirón del empleo extranjero en medio del proceso de regularización extraordinaria de migrantes aprobado por el Gobierno. Su afiliación también sumó un máximo histórico, de 3,5 millones de trabajadores, en el que destacan algunos sectores empleadores como la hostelería, el empleo del hogar, la agricultura y la construcción, entre otros.

En concreto, había 3.512.223 afiliados extranjeros de media en julio, 66.046 más que el mes anterior y 420.875 más que hace un año. “La afiliación extranjera crece así un 13,6% interanual, frente al 2,9% del conjunto del sistema”, destaca el Ministerio de la Seguridad Social.

El mes pasado se elevó el paro registrado de manera inusual, en 19.500 personas, un alza que tiene también que ver con la regularización, en un contexto en el que aflora mucho empleo en la economía sumergida y muchas personas se incorporan a buscar empleo por los canales formales.

Si en el conjunto de la afiliación extranjera representa el “15,6%” del total de los trabajadores, “la aportación de los trabajadores extranjeros resulta especialmente relevante en algunos sectores del Régimen General de la Seguridad Social”, donde se aglutinan la gran mayoría de personas asalariadas, apunta el departamento de Elma Saiz.