El empleo extranjero marca un nuevo récord en España. La Seguridad Social ha registrado 3,5 millones de afiliados inmigrantes por primera vez en su historia tras sumar 66.046 en julio, datos que reflejan un "especial dinamismo" coincidiendo con el proceso extraordinario de regularización. En concreto, el sistema ha registrado 3.512.223 millones de extranjeros de media, que supone un crecimiento de 420.875 personas más que hace un año, un 13,6% más interanual, frente al 2,9% que registra de crecimiento el conjunto del sistema. Si se descuenta la estacionalidad y el efecto del calendario, la Seguridad Social cuenta ya con 3.407.558 afiliados extranjeros, tras incorporar 408.333 a lo largo de los últimos doce meses. Los trabajadores foráneos ya representan más del 15,6%, porcentaje que se ha incrementado especialmente desde finales de abril al calor de esa regularización. A 30 de julio, el número de personas que figuraba de alta en la Seguridad Social como consecuencia del proceso ascendía a 262.475, frente a una cifra total de 22,5 millones. De ellos, el grueso (213.883) se encuadran en el Régimen General de la Seguridad Social, mientras que 12.675 figuran dados de alta como autónomos. Asimismo, tienen un peso destacado en los sistemas especiales: representan el 46,7% de los afiliados al sistema especial del hogar y el 39,2% del sistema especial agrario. La evolución de cotizantes no nacidos en España mantiene la trayectoria ascendente de los últimos cuatro años, según los datos proporcionados por el Ministerio de Inclusión y Seguridad Social. Desde junio de 2022, se han incorporado al sistema más de 1,2 millones de personas procedentes de otros países. De hecho, el 46,3% del empleo creado desde la puesta en marcha de la reforma laboral corresponde a este colectivo. Por nacionalidades, Marruecos se sitúa como el país que más afiliados suma a la Seguridad Social y supera los 415.000 cotizantes (415.310). Le siguen Colombia (347.467), Rumanía (342.555), Venezuela (247.209), Italia (223.589), China (136.395), Perú (133.002) y Ucrania (84.599). Solamente algo más de un cuarto proviene de países de la Unión Europea. Los inmigrantes dados de alta ya representan el 15,6% del total de 22,5 millones de personas que integran el sistema. La hostelería se erige como el motor de empleabilidad con casi un tercio del total de afiliados, seguido de agricultura, que canaliza el 28% de los puestos de trabajo y construcción (26,6%). También es significativo el porcentaje en actividades administrativas (19,5%) y transporte (18,4%). En este sentido, destaca que casi nueve de cada diez disponen de contrato indefinido. Este dato récord se produce en un momento en el España ha superado los 49,8 millones de habitantes como consecuencia del incremento de las personas nacidas en el extranjero, mientras el número de nacidas en España disminuyó. Este repunte demográfico supone todo un reto desde diferentes ámbitos como la vivienda o la integración social de los recién llegados. Pero al mismo tiempo enmascara el que, probablemente, es el mayor desafío que deberá afrontar España en los próximos años: una población nativa envejecida, en la que no nacen (ni van a nacer) niños suficientes como para reemplazar a las generaciones que irán desapareciendo.
La regularización de inmigrantes dispara la afiliación de extranjeros y marca un nuevo récord con 3,5 millones
Marruecos encabeza la lista de cotizantes con 415.310 personas, seguido de Colombia (347.467 personas), Rumanía (342.555) y Venezuela (247.209).









