España protagonizó un acontecimiento astronómico que situó al país en el punto de mira internacional. El eclipse total de sol de este 12 de agosto no solo fue el primero de un insólito trío ibérico sino también un fenómeno extraordinariamente improbable para un territorio tan pequeño. Un eclipse que dejó imágenes impresionantes por la hora en la que se produjo, muy próximo al atardecer, con el Sol ya bastante bajo en el horizonte.Para la NASA, la foto del día de este evento fue una imagen tomada en Zaragoza. En esta, se puede apreciar la corona solar por encima de la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Pilar, mientras que su reflejo aparece en el río Ebro. Así, la agencia espacial estadounidense ha compartido la imagen asegurando que mostraba "dos eclipses". "Quienes presenciaron la totalidad pudieron sentir un escalofrío, el silencio de los pájaros, el zumbido confuso de los insectos y la admiración compartida por muchos", ha explicado en su web.El eclipse de este miércoles ha sido especial por varios motivos. La franja de totalidad atravesó España después de recorrer el Ártico, Groenlandia e Islandia, territorios donde las condiciones meteorológicas dificultaban su observación por lo que España se convirtió en el único punto del mundo accesible para contemplarlo. Además, la totalidad llegó con el Sol ya muy bajo sobre el horizonte, algo poco útil para la astronomía pero que ofreció una oportunidad única para observar el eclipse junta a monumentos y paisajes emblemáticos. A esto se suma una circunstancia excepcional, España acaba de entrar en una saga de tres eclipses solares consecutivos, una sucesión que continuará en 2027 y 2028 pero que tardará en repetirse miles de años. La NASA también ha explicado que este tipo de fenómenos se estudian porque "ayudan a los científicos a comprender por qué la corona es millones de grados más caliente que la superficie del Sol", entre otros motivos. Por ello, la agencia espacial pide la colaboración de "ciudadanos entusiastas" para que contribuyan a estos estudios registrando cómo reacciona la fauna silvestre, fotografiando la corona y monitoreando la temperatura del aire y las nubes.