Foto del eclipse. (REUTERS/Borja Suarez)El eclipse solar total ha movido a cientos de miles de personas en el territorio español, en parte porque era algo que no ocurría en la Península Ibérica desde el año 1905. Sin duda, ha sido el fenómeno astronómico más esperado durante estos últimos años y, como tal, muchos han decidido disfrutar de este momento de una forma especial.Lo más habitual ha sido apreciar este suceso desde un punto alto para poder ver el eclipse con claridad, pero algunos han decidido darle una vuelta y hacer de este día algo inolvidable.Uno de los casos más llamativos ha sido el de Iberia. La compañía aérea ha preparado un vuelo que ha alcanzado los 10.000 metros de altura y desde el que se ha podido seguir el eclipse gracias al sistema de cámaras instalado específicamente para esta ocasión. Además, el avión ha contado con la presencia de 30 astrónomos, que han analizado el eclipse durante el trayecto.PUBLICIDADOtra de las iniciativas más originales ha tenido como protagonistas a seis estudiantes navarros, que han decidido seguir el eclipse de una manera aún más especial. Los alumnos del IES Plaza de la Cruz y del IES Basoko han puesto en marcha el proyecto Misión Globo Sonda, con el que han llevado un globo aerostático hasta la estratosfera para captar imágenes del eclipse solar.El lanzamiento se ha realizado desde Sendaviva, con el objetivo de conseguir una perspectiva diferente del fenómeno y comparar las imágenes obtenidas durante un día habitual con las del momento en el que la Luna oculta el Sol.PUBLICIDADPero no solo desde el aire se han buscado alternativas para disfrutar del eclipse. El mar también se ha convertido en uno de los lugares elegidos por quienes querían contemplar el fenómeno de una forma diferente, especialmente en zonas como la costa oeste de Ibiza. Durante la jornada, numerosas embarcaciones se han concentrado frente al litoral de la isla para seguir el eclipse desde el Mediterráneo.Elevación de globos en el Cuartel de Fernán González durante el eclipse solar. (Archivo municipal de Burgos)El eclipse de 1905 también despertó un gran interés por los avances tecnológicos de la época. Entre ellos destacaron los globos aerostáticos, que entonces representaban una de las grandes conquistas del aire, mientras la aviación todavía daba sus primeros pasos.PUBLICIDADEl Parque de Aerostación de Guadalajara organizó varios vuelos para observar el fenómeno desde las alturas. Entre ellos estuvieron el Júpiter, pilotado por el aeronauta Berson; el Urano, dirigido por Kindelán, y el Marte, en el que viajaron los españoles Jesús Fernández Duro y Emilio Herrera Linares.Este último, pionero de la aeronáutica y la astronáutica española, realizó dibujos del eclipse desde el aire y dejó constancia de la experiencia. Desde allí describió cómo la oscuridad se extendía bajo sus pies mientras el Sol comenzaba a reflejarse sobre las nubes. Sus observaciones permitieron documentar un fenómeno que llamó especialmente la atención de los científicos y que contribuyó a convertir aquel eclipse en un acontecimiento histórico.PUBLICIDAD