Ciudad del Vaticano (EFE).- El papa León XIV afirmó que «las instituciones públicas y privadas están obligadas a situar en el centro la protección y la dignidad de cada niño y adolescente» migrante, promoviendo la reunificación familiar y evitando los traumas de la separación como la repatriación, en el mensaje para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado que se publicó este viernes.

«Es urgente un cambio de perspectiva: hay que desplazar el eje del debate de la mera gestión de los flujos migratorios a la protección plena e inmediata de los derechos humanos, adoptando una respuesta coordinada, solidaria y eficaz, capaz de garantizar protección, acogida y oportunidades reales de integración a quienes emigran», agregó el papa citando su discurso en el Parlamento español del pasado 8 de junio.

El papa que dedicó su mensaje a los migrantes menores de edad explicó que son «los más vulnerables dentro de los flujos migratorios mundiales» y que su sufrimiento no se limita al desplazamiento, pues «hay niños muy pequeños que han perdido a sus padres, hermanos, hermanas y amigos, y que son testigos de una violencia indescriptible. Otros, separados durante largos períodos de sus familiares, intentan reunirse con ellos, viviendo entre tanto, la angustia de la distancia».