Estados UnidosLa agencia migratoria estadounidense invertir� hasta 20 millones de d�lares en la compra masiva de estos dispositivos t�cticos de bajo voltaje, bautizados como G.L.O.V.E.As� funciona la pol�mica arma que Trump quiere dar al ICEActualizado Viernes,

agosto

11:51El Servicio de Inmigraci�n y Control de Aduanas (ICE) planea invertir entre 10 y 20 millones de d�lares para equipar a sus agentes con "dispositivos conductivos de distracci�n y desescalada", seg�n un comunicado publicado el lunes.Los dispositivos, conocidos como G.L.O.V.E. ("Generated Low Output Voltage Emitter" o Emisor de Voltaje de Salida Baja Generado), son fabricados por Compliant Technologies LLC y han sido utilizados en los �ltimos a�os por algunas c�rceles y departamentos de polic�a. Son guantes de patrulla normales hasta que un agente presiona un bot�n para activar su modo el�ctrico. Deben aplicarse directamente sobre la piel para producir un voltaje que causa dolor, con el fin de lograr la obediencia de quienes se resisten. A diferencia de las pistolas Taser, no incapacitan a las personas haci�ndolas caer ni dejan marcas de contacto o quemaduras.El "zar de la frontera" de la Casa Blanca, Tom Homan, protagoniz� la primera defensa p�blica de la administraci�n Trump al plan de compra del ICE, calificando los guantes como una herramienta para ayudar a los agentes a poner fin a las confrontaciones sin recurrir a la fuerza letal. "Es otro dispositivo para ayudar a que alguien cumpla cuando no lo est� haciendo", afirm� Homan el jueves en una entrevista en el programa "Fox & Friends" de Fox News Channel. "No puedes pasar simplemente de 0 a 100 y que lo primero a lo que recurras sea la fuerza letal".Homan argument� que los guantes ofrecer�n a los agentes del ICE otra opci�n menos letal, similar a las pistolas Taser o el gas pimienta, para su uso en situaciones potencialmente violentas en las calles y en los centros de detenci�n. No obstante, precis� que "pasar� un tiempo" antes de que se desplieguen sobre el terreno, ya que la agencia a�n est� trabajando en los protocolos de entrenamiento y otras cuestiones normativas.El plan fue criticado el mi�rcoles por funcionarios electos dem�cratas, defensores de los derechos civiles y expertos en el uso de la fuerza, quienes lo calificaron de innecesario y cruel, se�alando que los agentes del ICE recurren con demasiada rapidez a la fuerza durante la ofensiva contra la inmigraci�n ilegal del presidente Donald Trump. Al respecto, se record� que al menos seis personas han muerto por disparos de agentes de control migratorio desde el a�o pasado, incluidos dos conductores el mes pasado en Maine y Texas. Asimismo, un video del Instituto para la Prevenci�n de Muertes bajo Custodia de una demostraci�n en Las Vegas en enero de 2023 muestra a una persona boca abajo a la que se le aplica el dispositivo para obligarla a mostrar sus manos y ser esposada.En Bardstown, Kentucky, el carcelero del condado de Nelson, Justin Hall, explic� que su agencia comenz� a usar los guantes hace cuatro a�os para lograr el control de los reclusos y asegur� que, tras haber recibido descargas m�s de diez veces en entrenamientos, el dolor es intenso pero cesa inmediatamente al retirar el contacto. "Es simplemente una forma m�s segura. Es m�s seguro para el recluso. Es m�s seguro para el personal. Y la mayor�a de las veces conseguimos la sumisi�n. Ha sido una gran herramienta para nuestras instalaciones", se�al� Hall, destacando su utilidad como elemento disuasorio cuando las t�cnicas de desescalada fallan.Por su parte, Geoffrey Alpert, profesor de criminolog�a en la Universidad de Carolina del Sur y especialista en t�cticas policiales, consider� que los dispositivos deber�an estudiarse m�s a fondo y sugiri� que ser�a m�s prudente realizar una compra menor antes de su adquisici�n masiva. "Se los est�s vendiendo al por mayor a un grupo de agentes que pueden no estar capacitados en otras estrategias como la desescalada o entrenados para interactuar con el p�blico de maneras no coercitivas, como s� lo est�n la mayor�a de los polic�as locales", advirti� Alpert, concluyendo que "el error del usuario es casi predecible en alg�n nivel" y que es necesario asegurarse de que se empleen bajo las pr�cticas y procedimientos adecuados.