El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos planea invertir hasta 20 millones de dólares para equipar a sus agentes con guantes capaces de administrar dolorosas descargas eléctricas. Los nuevos dispositivos, conocidos como G.L.O.V.E., las siglas en inglés para “Emisor de Generación de Descargas de Bajo Voltaje”, servirían para reducir y someter a aquellas personas que se resistan a su arresto por parte de la policía migratoria.El Departamento de Seguridad Nacional pretende adquirir miles de “dispositivos de distracción y desescalada”, según un aviso emitido el lunes. Esta herramienta, utilizada en la última década en algunas cárceles y departamentos de policía, emite descargas eléctricas continuas de hasta 380 voltios cuando los agentes presionan un interruptor, y está diseñada para ser aplicada directamente sobre la piel de una persona. De este modo, provoca un estímulo doloroso que ayuda a controlar a un sospechoso en cuestión de segundos.Lee tambiénEl Departamento ha anunciado que este mismo viernes podría emitir la convocatoria para el contrato público, aunque en EE.UU. estos guantes eléctricos son fabricados por Compliant Technologies, una empresa con sede en Lexington (Kentucky), que podría lograr la venta más grande de su historia. La agencia, liderada por Markwayne Mullin tras el cese a comienzos de año de Kristi Noem, prevé la entrega de estos dispositivos antes del 31 de marzo del 2027, según el aviso publicado en su página web.El anuncio ha provocado indignación entre grupos defensores de derechos civiles, pues los agentes del ICE ya han sido blanco de críticas en el último año por su uso excesivo de la fuerza. Especialmente, después del asesinato a tiros a plena luz del día de dos ciudadanos estadounidenses, Renée Good y Alex Pretti, quienes se manifestaban contra la elevada presencia de la agencia en Minneapolis.Sin embargo, el fabricante ha defendido que estos guantes precisamente evitarían que los agentes tengan que recurrir a acciones más contundentes en situaciones de tensión. “La incomodidad asociada con la estimulación suele ser eficaz para lograr que las personas cumplan en menos de tres segundos y no deja quemaduras, marcas ni cicatrices”, asegura la empresa, que vende el dispositivo como una “solución humanitaria, discreta y de reducción de la tensión para muchas de las situaciones a las que se enfrentan nuestros hombres y mujeres uniformados”.Pero la subdirectora del proyecto de vigilancia policial de la Unión Americana de Livertades Civiles, Jenn Rolnick Borchetta, ha cuestionado en declaraciones a Associated Press el uso real que le darán los agentes: “El ICE pasó el último año demostrándole a este país que recurre a la fuerza con demasiada rapidez. Ahora podrán aplicar descargas eléctricas con apenas tocar un botón que quizá nadie más pueda ver que accionan”, afirmó a la agencia. “Contar con guantes que pueden usarse con tanta facilidad para causar un dolor terrible en los encuentros es una receta para dañar a la población”.El fabricante, Compliant Technologies, defiende que sus guantes evitan el uso de métodos letales al permitir inmovilizar al arrestadoLa empresa afirma que es poco probable que esta tecnología cause lesiones, siempre y cuando no se utilice como “castigo” o contra grupos de la población “vulnerables”. Además, señala que, para poder usar los guantes, los agentes deben completar un curso y renovar su certificación cada dos años. Concretamente, el ICE ha informado que los agentes equipados con el dispositivo pertenecen a la unidad de Operaciones de Ejecución y Deportación (ERO) y de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), que suelen patrullar las calles del país de forma conjunta.El ICE, que desde este año se ha convertido en la mayor agencia federal de aplicación de la ley del mundo, con un presupuesto de 37.500 millones de dólares anuales para los próximos cuatro años, ha introducido desde la llegada de Donald Trump al poder una serie de tecnologías con el objetivo de cumplir el objetivo de la campaña de deportaciones masivas del presidente: alrededor de 2.000 detenciones al día.Entre otras herramientas, destaca el sofisticado sistema de vigilancia, con tecnologías de reconocimiento facial ccomo Mobile Fortify, que permite escanear el rostro de una persona, enviar esa información a una base de datos e identificar, mediante inteligencia artificial, su información biográfica. También están usando la aplicación Webloc, que permite al ICE rastrear la ubicación de teléfonos móviles sin una orden judicial. Concretamente, usa los datos comprados de otras apps instaladas en los smartphones para trazar un mapa alrededor de un barrio concreto y ver la ubicación de todos los teléfonos que se encuentren en ese lugar sobre los que la herramienta tenga datos. Con ello, pueden monitorear dónde duerme una persona “de interés”, dónde trabaja y los lugares que frecuenta sin necesidad de una orden judicial.
La Administración Trump planea equipar a los agentes del ICE con guantes que administran descargas eléctricas
El Departamento de Seguridad Nacional anuncia que prevé invertir hasta 20 millones de dólares en esta controvertida tecnología para facilitar arrestos










