Washington (EFE).- El Gobierno de Estados Unidos prepara una partida presupuestaria de millones de dólares para equipar a los agentes de inmigración con unos guantes capaces de dar descargas eléctricas, en medio del rechazo de organizaciones civiles que alertan sobre recrudecimiento de los métodos en las operaciones migratorias.

La Organización de la Red Nacional de Organización de Jornaleros (NDLON), que denuncia «ensañamiento» contra los trabajadores migrantes, acusó este miércoles a la Administración de Donald Trump de tener «la capacidad de torturar a la gente discretamente».

«Hay que acabar con la violencia. El ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) debe salir de nuestras calles, de nuestras comunidades y de nuestro país. Hay que abolir el ICE. Esto no tiene arreglo; la única solución es la abolición”, declaró en una nota Jorge Torres, director de NDLON.

La adquisión de los guantes

Además, el Departamento de Seguridad Nacional anunció el lunes en un comunicado que el contrato para adquirir los guantes CTG-5 alcanzaría los 20 millones de dólares y la compra podría completarse a finales de marzo de 2027.