Análisis Exclusivo suscriptores Administración Trump anunció una inversión inicial de hasta 20 millones de dólares para adquirir decenas de miles de estos polémicos dispositivos.ICE Foto: Archivo EL TIEMPO / Agencias AFP y EFEPERIODISTA INTERNACIONAL12.08.2026 22:15 Actualizado: 12.08.2026 22:15
En medio de la agresiva política migratoria de Estados Unidos que durante junio y julio rompió récords en arrestos, y a pesar de las críticas por las muertes de personas a manos de agentes o incluso en centros de migrantes, la administración de Donald Trump busca ir un paso más con la futura implementación de guantes capaces de emitir descargas eléctricas.El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) publicó en su portal de contrataciones la adquisición del llamado Emisor de Bajo Voltaje de Salida Generado, o G.L.O.V.E., por sus iniciales en inglés, por un costo de hasta 20 millones de dólares. LEA TAMBIÉN El DHS afirma que el guante es un “dispositivo conductor” que sería entregado a oficiales y agentes migratorios del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) para la “distracción y la desescalada” durante operativos en los cuales el sospechoso no acate las indicaciones o se vuelva violento. Según la nota, para el 31 de marzo de 2027 se estarían entregando miles de estos dispositivos, los cuales ya se han utilizado anteriormente en algunas cárceles de Estados Unidos.La noticia elevó las alarmas en las organizaciones civiles. El abogado John Sánchez, experto en migración y defensor de derechos humanos, advierte que el principal riesgo está en incorporar una nueva forma de uso de la fuerza en procedimientos que ya son físicamente tensos. “El problema no es únicamente el dispositivo, sino cuándo y contra quién se utiliza”, señala.Así funcionan los guantes eléctricos para someter a migrantes en EE. UU.Compliant Technologies LLC, ubicada en Kentucky, es la compañía detrás de estos dispositivos. Su fundador y CEO es Jeff Niklaus, un exsuboficial del ejército estadounidense que entre los años 1987 y 2006 fue desplegado en operaciones en Somalia, así como en las guerras de Iraq y Afganistán.La empresa afirma que los dispositivos funcionan como un par normal de guantes que cuenta con un interruptor para activar su modo eléctrico. Luego, los guantes se ponen sobre la piel de la persona para provocar un estímulo doloroso.Asimismo, en videos de demostración compartidos por redes sociales se ve cómo se prueban estos dispositivos en personas, quienes tras el mínimo contacto gritan y caen al piso producto de la descarga eléctrica.Según el manual de usuario publicado por la compañía, esta tecnología funciona “estimulando” el sistema nervioso periférico al contacto en la dermis, “lo que inhibe o distrae al sujeto de realizar movimientos musculares coordinados”.Los riesgos del uso de guantes eléctricos por agentes de ICELa empresa ha promocionado el dispositivo como una “solución humanitaria, discreta y de desescalada para muchas situaciones” a las que se enfrentan los agentes. Según el fabricante, las personas se someten “en menos de tres segundos” y no deja quemaduras, marcas ni cicatrices.Sin embargo, en el manual de usuario de estos dispositivos, la compañía advierte que el uso de estos dispositivos “puede causar o contribuir a la muerte o a lesiones graves”.Incluso prohíbe su uso en el pecho, cuello y cabeza, así como en personas de la tercera edad, con discapacidad, niños pequeños, mujeres embarazadas o que padezcan de condiciones arteriales, respiratorias, médicas e incluso psicológicas, elevando las dudas sobre los riesgos de su uso en una agencia que ya enfrenta escrutinio por uso excesivo de la fuerza.Así lucen los guantes que implementarían en EE. UU. Foto:Captura de pantalla manual de usuario Compliant TechnologiesSe cumple un mes de la muerte del colombiano Joan Durán a manos de ICEJustamente, hace un mes, el pasado 13 de julio, el colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero, un joven colombiano de 26 años, murió baleado a manos de agentes de ICE en un operativo en el que luego se conoció que Durán no era la persona que estaban buscando. Y, seis días antes, el mexicano Lorenzo Salgado Araujo había sido asesinado en hechos similares, lo que desató protestas y llamados a control de la fuerza y uso de cámaras corporales.Según Gun Violence Data Hub, una iniciativa que recopila datos de violencia armada, desde el regreso de Donald Trump al poder en 2025, al menos 8 personas han muerto y otras 13 han resultado heridas en tiroteos por parte de agentes de ICE, y el año pasado fallecieron 33 personas que estaban recluidas en centros migratorios, el mayor número desde que la agencia fue creada en 2004. LEA TAMBIÉN Esto, mientras el número de arrestos mensuales en julio llega a 46.000 superando al anterior récord de 43.000 en julio, demostrando que estos incidentes siguen sin detener unas prácticas que van en auge.Y es que estos guantes especifican una descarga de entre 210 y 320 voltios, con un máximo de 380 voltios, y una corriente máxima de entre 0,9 y 1,5 amperios. Al respecto, la autoridad británica de seguridad laboral HSE advierte que “una tensión tan baja como 50 voltios (...) provoca que fluya una corriente que puede bloquear las señales eléctricas entre el cerebro y los músculos”, lo que podría provocar espasmos musculares e incluso detener los latidos del corazón o la respiración.A pesar de esto, la compañía no considera que esta tecnología sea un arma “debido a la baja intensidad de la corriente eléctrica que utiliza”. Sin embargo, paradójicamente, en el manual de uso advierte en repetidas ocasiones sobre los riesgos latentes de muerte e informa que “debe tratarse con la misma seriedad que cualquier otra arma” que usan los agentes y policías día a día, e incluso pide que los oficiales se sometan a pruebas bianuales para certificarse en el uso del G.L.O.V.E. LEA TAMBIÉN ¿Es posible usar los guantes contra migrantes libremente?Para el abogado migratorio Sánchez, esto no significa que los agentes puedan utilizar los guantes libremente.“Una cosa es que el gobierno pueda adquirirlo y otra muy distinta cómo lo emplee un agente en un caso concreto”, cuenta al explicar que si se utiliza contra una persona que no representa una amenaza, que ya está controlada o de una manera desproporcionada, “podría sugerir reclamaciones por uso excesivo de la fuerza y otras violaciones constitucionales”.Por eso, varias organizaciones civiles y defensoras de derechos humanos y de migrantes han planteado serias dudas y críticas a este nuevo dispositivo.Trump está dispuesto a redoblar su, de por sí, agresiva apuesta en materia migratoria. Foto:Collage de elaboración con IA / Agencia AFPSánchez considera que existe una posibilidad real de que llegue a utilizarse, pero que aún queda por verse los lineamientos que regularán su uso. “El proceso de contratación y las reglas específicas que determinarán cuándo y cómo se podrán usar todavía deben concretarse”, señala.El abogado también cuestiona que, frente a las denuncias por el uso excesivo de la fuerza, la respuesta de la administración no sea reforzar los controles y la veeduría, exigir el uso de cámaras corporales o garantizar que los agentes puedan ser identificados mediante sus rostros, nombres y números de placa, sino incorporar nuevas herramientas de coerción. LEA TAMBIÉN “En lugar de contestar de una manera lógica, están respondiendo con más fuerza. Ese es el problema”, afirma.Mientras queda por verse si estos dispositivos terminan siendo implementados, bajo qué reglas y qué demandas podrían enfrentar por su utilización, lo que parece claro es que la administración Trump está dispuesta a redoblar su, de por sí, agresiva apuesta en materia migratoria. Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










