“La gente solo sabe quién muere” afirma Fabio Sparvoli, director escénico de Otello, la nueva producción de la monumental ópera verdiana que este viernes por la noche regresa al Teatro Colón. “Partimos de la base de que nadie conoce la historia completa, por eso nuestro trabajo consiste en desentrañarla para que, al cabo de la función, el público sienta que conoce la verdad. Y en esa verdad —explica el prestigioso régisseur a cargo de un equipo creativo de lujo integrado por el escenógrafo santafecino Nicolás Boni y el vestuarista Tommaso Lagattolla—, Otello retorna a su esencia musulmana, porque su mundo es ese”.Sobre algunos aspectos de la trama, los personajes y sus motivaciones, el valor simbólico de los elementos visuales y la invención del espacio ideal en el que entienden el drama, dialogamos con el grupo de realizadores artísticos que, junto a la titánica labor musical de las voces en dos elencos, el Coro y la Orquesta Estable bajo la batuta de Alejo Pérez, presentan la penúltima ópera de Giuseppe Verdi con libreto de Arrigo Boito basado en la tragedia shakespeariana. Desde este viernes 14 y hasta el martes 25, el primer coliseo porteño vuelve a representar la célebre historia del general moro al servicio de Venecia en una de las creaciones líricas más imponentes de todos los tiempos.Ensayo de OtelloJuanjo Bruzza–¿Cuál de los grandes temas, los celos, la ambición, el engaño, la envidia, prevale en tu concepción de la tragedia?Fabio Sparvoli: –La envidia de Iago que dispara la acción. Verdi toma la historia de Shakespeare desde el 2º acto directamente en Chipre, de modo que es necesario conocer lo que sucedió antes, el carácter de los personajes y el hecho de que todos están enamorados de Desdémona —Roderigo, Cassio y hasta Lodovico—, no solo Otello como en la ópera. En Verdi esa información no está. ¿Por qué Desdémona está en Chipre? Shakespeare cuenta que partieron en dos barcos: en uno iba Otello contra los musulmanes y en otro Roderigo, Iago y Desdémona a Chipre, la isla donde en un solo día, de una noche a la noche siguiente, tiene lugar el drama. Mi concepción es atemporal. No representa el siglo de la ópera, pero tampoco es moderno. Sin ser historicista, usa líneas del 1600 para el vestuario y crea una atmósfera, una invención que mantiene la autoridad y el carácter del personaje que no está en su tiempo. Es un espacio inventado, un lugar utópico e ideal donde las ruinas nos recuerdan la cultura del Mediterráneo.La presencia del mar es una constante en esta puesta de Otello